Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

De Presidente de lujo a Indultador de un asesino

 

  1. Es inadmisible que PPK vuelva a negociar con el indulto, la “gobernabilidad” de su gobierno. Como si eso fuera una posibilidad legal. El indulto a Fujimori es ilegal e inconstitucional. Va a violar la ley indultando a quien no califica en ninguna circunstancia, yendo en contra de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que son vinculantes, y nos hará incurrir en incumplimiento internacional que acabará con una sanción de la Corte.
  2. ¡Indúltelo!, dijo Keiko Fujimori, quien firmó un falso compromiso diciendo que no indultaría al sentenciado. Y con eso, pretende que PPK, sin que a éste realmente le cueste mucho, ejercer un poder que es propio de las monarquías: con la sola voluntad, en contra del Derecho.
  3. PPK apoyó a Keiko Fujimori en la segunda vuelta del 2011, mostrando que los derechos humanos y la memoria le importan muy poco, fomentando una falsa democracia y una doble moral sobre los crímenes de nuestro país en tan duro periodo. Pero igual, es necesario recordarle: PPK con este indulto va a ir en contra de la poca justicia que las víctimas y sus familiares le han arrancado al Estado. La sentencia por la que Fujimori está preso es un referente internacional del debido proceso, de un juicio a un ex presidente que cometió graves violaciones a los derechos humanos y que dirigió esa política, y una esperanza para que otras víctimas aún sigan confiando en la justicia.
  4. Pero no solo es un serio golpe a la memoria y la moral del país. Es también una violación a la independencia judicial y a la separación de poderes del Estado. Fujimori está preso cumpliendo una condena que emana de una sentencia que es cosa juzgada, es decir, que ha sido revisada y que ya ha creado derecho y es inmutable. Cambiarla no solo es violar la seguridad jurídica, es demostrar que la política elimina todo un proceso judicial y pisotea la independencia de este sistema. Que la política pueda hacer que una sentencia no se cumpla, que no tenga efectos, que no tenga el “coertio” de toda decisión judicial es algo que sucedió en nuestro país con el Golpe del 5 de abril de 1992, cuyo autor (que no viene solo… ahí está Montesinos y todos sus familiares prófugos de la justicia), ahora quiere salir “por la puerta grande”.
  5. Va a indultar a un ASESINO, que no tiene la condición para un indulto humanitario, pero sí una bancada de 70 congresistas autoritarios. Fujimori es un violador de derechos humanos, un corrupto, el director de una estrategia que le costó al país miles de desaparecidos. Un asesino que redujo la defensa de los derechos laborales, abrió la cancha a las universidades que engañan hoy a nuestros jóvenes, que fomentó y se valió de la televisión basura, que como política fomentó el pan y el circo sin un real crecimiento sostenible…
  6. Va a indultar a quien aún tiene varios pendientes con la justicia. Madre Mía es un caso ocurrido durante su gobierno en 1992, así como Pativilca por el que la Corte chilena ha ampliado su extradición, un crimen perpetrado por el Grupo Colina contra 6 ciudadanos en Barranca, también en 1992. Y la lista sigue…