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Una publicación de la asociación SER

Dos poemas

Foto: Frente UARM

Bikut Toribio

1.  Me voy por Mi Patria

Mamá, Papá, Hermano, Hermana

No me esperen en la noche de hoy que no volveré para dormir más.

Ustedes ya cenen con el júbilo de las palmeras del corral.

Ya me voy allá, en la lucha…

Porque Mi Patria me ha mirado con dolor.

Mi Patria me ha sonreído con tristeza.

Mi Patria me habló con llanto.

 

Papá, Hermano, Hermana, Mamá

No me esperen en la mañana que no despertaré en mi cama.

Al amanecer desayunen con la festividad del sol y alimenten a mis gallos que le cantan a la vida.

Ya me voy allá, en la lucha...

Porque Mi Patria está llorando arrodillado en una pista de piedras con fuego.

A Mi Patria la están aniquilando con su avaricia bravía, como de una serpiente venenosa

A mí Patria con azotes le han sacado la piel y llora sangre.

A Mi Patria la crucifican en un patio enrejado con palacios del poder.

 

Hermano, Hermana, Papá, Mamá

No miren el camino de mi vuelta que no ando por ahí.

Ya me voy allá, en la lucha, para no volver…

Mi Patria me necesita en la frente de la lucha por ella.

Mi Patria me hizo suya y es mi deber defenderla con honor.

 

Hermana, Mamá, Papá, Hermanos de todo el mundo.

Ya me voy allá, en la lucha por mi Patria.

No sé cuándo volveré a sonreírles como un arcoíris.

Me voy allá, en la lucha, quizá para no volver más.

Pero si vuelvo con mi cuerpo entre la sábana blanca

y Mi Patria respira las plumas blancas de la libertad,

mi vida para siempre será eterna.

Entonces, ese cuerpo entre la sábana blanca

Será una burla a la muerte que por obra de los viejos otorongos amenaza a mi pueblo.

 

Compañeros, mis compatriotas de la bandera del pueblo.

Me voy con la lanza de mi corazón a defender a Mi Patria.

Dormiré en las alcobas de Mi Patria, para así protegerla como a mí madre.

No me esperen más ni en las noches ni en las mañanas ni miren el camino.

Me quedaré allá para siempre y si vuelvo, volveré con Mi Patria a mi costado.

Volveremos juntos, abrazados como hermanos y libres de nuestros enemigos.

 

2. Lucha en la calle

Solo siento un lindo repudio contra la clase política que ahorca a mi patria, pero no sé qué hacer.

A veces se me ocurre algo, por ejemplo, patearlos hacia el remolino del río de mi pueblo, para que la boa se encargue del resto.

Quizá por eso, este día mi pueblo me ha llamado a asaltar la calle con las pancartas entre mis manos obreras y la bandera pintada con los colores del alma de mi lucha.

Quizá con ese motivo, mi pueblo ya asaltó la calle y grita como un trueno, y yo me sumo porque mi corazón también retumba la tierra gritando por mi Perú.

¿O qué patriota vive con el corazón en paz viendo morir a su país?

¿Quién sino el pueblo defendió a su patria en la calle con huellas de gloria?