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Una publicación de la asociación SER

El futuro del Congreso

Foto: Andina

Luego de la implosión de Fuerza Popular, una de las consecuencias previsibles era la pérdida paulatina de miembros de su bancada. Se podía presumir que más de uno intentaría alejarse del naufragio en curso y buscar nuevas oportunidades no solo para el futuro inmediato, sino pensando en el mediano plazo. Pese a este derrotero anunciado, no se apreció cambio en la estrategia o en el estilo de conducción de la bancada fujimorista, lo que conllevó a las esperadas renuncias, incluyendo la del Presidente del Congreso Daniel Salaverry.

La conformación de cuatro nuevas bancadas parlamentarias hizo posible un cambio fundamental en el Congreso: Fuerza Popular perdió la mayoría que hasta el momento ostentaba en el Consejo Directivo y en la Junta de Portavoces. Con este cambio, ya no puede aprobar nada en solitario en ninguna de las instancias congresales.

Esta nueva distribución del poder incluirá también una nueva composición de las comisiones ordinarias y especiales, donde el fujimorismo perderá también la mayoría absoluta, y se reducirá también el número de comisiones bajo su control. Especial relevancia cobran la Comisión de Ética y la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales, las cuales han servido para un descarado blindaje de partidarios y aliados.

Estas novedades traen consigo la pregunta sobre el derrotero del Congreso en los próximos años, hasta las próximas elecciones. Salaverry ha expresado su expectativa de contar, en adelante, con “un Congreso más dialogante y que busque consensos entre las distintas formas políticas y los grupos parlamentarios que se encuentran en el congreso” (Fuente: RPP). El hecho de que ninguna bancada cuente con mayoría absoluta, en efecto, obliga al diálogo entre ellas. Solo de este modo se logrará avanzar en decisiones legislativas.

Sin embargo, la realidad actual del Congreso no permite hacerse muchas ilusiones sobre su derrotero futuro. Para la construcción de consensos es necesario que existan partes con voluntad de dialogar para construirlos, pero este no parece ser el talante general, en especial del fujimorismo. Al momento de redactar esta nota, se informa de su negativa a participar en el Consejo Directivo del Congreso, el cual tuvo que ser suspendido por falta de quórum. Pocos consensos se pueden alcanzar con una organización que solo expresa un ánimo presto para el pataleo.

Por otro lado, cabe recordar que se han redistribuido las bancadas y las comisiones, pero no han cambiado los congresistas: son los mismos. Y por supuesto, cambiar de bancada no implica cambios a mejor en la calidad de los parlamentarios. Congresistas de este perfil no serán capaces de plantear una agenda legislativa de calidad, orientada a los asuntos de mayor preocupación en el país.

Lo anterior, sumado al enorme descrédito del Congreso ante la ciudadanía, configura un escenario poco optimista respecto a la actuación futura del Congreso. Este es el escenario con el que el Presidente y el gobierno tendrán que lidiar; y el resto de la sociedad sufrir.

¿Qué haría posible cambiar este panorama pesimista? Revertir esta situación requiere de parte del Congreso decisiones radicales. En primer lugar, obtener los votos para efectuar una limpieza interna. No más blindajes a congresistas como Edwin Donayre, Yesenia Ponce o Moisés Mamani. Todos ellos deberían ser suspendidos lo antes posible, y luego desaforados.

Adicionalmente, el escenario abierto por las nuevas bancadas ofrece la oportunidad de plantear temas y adelantar debates cuya realización antes se bloqueaba. Para ello se requieren liderazgos políticos con la suficiente visión para plantear dichos temas y con la habilidad necesaria para conducir el debate de las propuestas. Líderes más experimentados, con más trayectoria, podrían jugar un rol importante en dicho proceso. Pese a sus enormes limitaciones, este parece ser un tiempo propicio para la política. De la habilidad y consistencia de tales liderazgos dependerá la calidad de la labor parlamentaria en el futuro inmediato.

 

Twitter: @RivasJairo