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Una publicación de la asociación SER

El Salvador: la disyuntiva del votante izquierdista

El pasado 4 de marzo se llevaron a cabo las elecciones municipales y parlamentarias en El Salvador, en las que el gran vencedor fue el partido de derechas Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). Con el 80% de los votos escrutados, la derrota del partido de gobierno, el Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) es inapelable.

En la composición parlamentaria el escenario es más complicado, ya que existe una gran desconfianza en el sistema de procesamiento de datos, responsabilidad que recae en la empresa Smartmatic (la misma que denunció fraude en Venezuela), que a principios de semana anunció que había un error en la asignación de los votos preferenciales a los distintos candidatos. La subsanación del “error” por parte del Tribunal Superior Electoral (TSE) ha originado el reclamo de quienes se vieron desfavorecidos con el ajuste en los datos.

¿A qué se debe el mal resultado del FMLN?

Por un lado, las variables que preocupan a la población que son alarmantes y una primera razón podemos encontrarla en estos indicadores.

- Homicidios: En 2008, último año del gobierno de ARENA, el número de homicidios por cada 100.000 habitantes era de 55,3. El 2009, primer año del FMLN, la cifra había aumentado a 71,9. En 2013, la cifra descendió a un mínimo de 39,7 luego de la “tregua mara” en la que el gobierno del entonces presidente Mauricio Funes, suscribió un acuerdo de paz con las dos principales pandillas salvadoreñas, la Mara Salvatrucha (M-13) y Barrio 18 (Revolucionarios y Sureños). Rota la tregua -a mediados de 2014- los homicidios aumentaron estrepitosamente llegando a 116,4 en 2016, disminuyendo posteriormente a 61,8 a finales de 2017, debido – básicamente – a una política de enfrentamiento con las fuerzas armadas decretada por el presidente Sánchez Cerén.

- Corrupción: De acuerdo al índice de percepción de la corrupción (IPC), el país, al 2017, mantiene un índice (33) similar al del 2009 (34). Asimismo, la percepción de corrupción en el último año empeoró en 3 puntos.

- Pobreza: En 2008, la tasa de pobreza respecto a la línea de pobreza nacional, de acuerdo a los datos del Banco Mundial, ascendía a 40%. Después de un máximo de 40,6% en 2011, la pobreza ha ido disminuyendo hasta alcanzar el 32,7% en 2016.

- Desigualdad: Siguiendo con los datos del Banco Mundial, el índice de Gini pasó de 0,467 en 2012 a 0,408 en 2016, registrándose una mejora en los niveles de desigualdad.

A esto se puede agregar que lo mismo sucede con otros sectores como educación, donde se redujo la matrícula escolar, o la esperada reforma fiscal que nunca llegó. En este sentido, las expectativas de un cambio mayor no se han dado, lo que afectó a los votantes que ven con simpatía a la izquierda salvadoreña, que terminan finalmente por abstenerse.

Pero la variable que considero que tuvo mayor repercusión fue la expulsión del FMLN – en octubre de 2017 – del actual alcalde de San Salvador Nayib Bukele. Luego de una muy buena gestión en Cuscatlán (2012-2015), Bukele fue lanzado a la alcaldía de San Salvador, el cargo más valorado después de la presidencia, ganando con el 50,68% de los votos, arrebatándole así la alcaldía a ARENA. El votante del FMLN esperaba que el partido lo presentara como candidato a la presidencia para las elecciones 2019, dada su alta popularidad; sin embargo, para el comité político, Bukele era el candidato que les permitiría mantener la alcaldía de la capital. Presumiblemente sea este el motivo por el que – dadas las acusaciones públicas de ambos lados – el Tribunal de Ética del FMLN decidió expulsarlo. Una encuesta de CID-Gallup, publicada en noviembre de 2017, mostraba que Bukele ganaría las elecciones presidenciales en primera vuelta con el 41% de los votos, seguido de ARENA con el 21%, mientras el FMLN obtendría sólo el 10% de las preferencias. Los intereses políticos de los viejos militantes parecen marcar el inicio del fin del FMLN.

La renovación de la izquierda latinoamericana es fundamental, en ese sentido, Bukele representaba ese cambio necesario, que respete la historia pero que de paso a nuevas ideas. Respecto a los resultados de las elecciones, señaló “ayer se derrumbó lo viejo, hoy nace realmente lo nuevo, los nuevos tiempos de nuestro país que empezarán en el 2019”. En todo caso, habrá que esperar la recomposición de apoyos entre el FMLN y el Movimiento Nuevas Ideas, plataforma por la cual Bukele buscará la presidencia.