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Una publicación de la asociación SER
Socióloga, analista política y de género.

Elecciones 2016: La lucha por el “segundo-ganador”

Si las tendencias se confirman, Acuña y Kuczynski se estarían disputando un segundo lugar que, en segunda vuelta, los llevaría a la presidencia en el 2016. Y es que un segundo lugar, con Keiko como contrincante, tendría muchas probabilidades de ganar. Claro, siempre hablando de probabilidades, con mucho pan por rebanar.

Veamos: Según Datum, en intención de voto, Keiko se mantendría primera, con 35% (habiendo bajado dos puntos); PPK sigue segundo, con 19% (con un punto más que el mes pasado); Acuña tercero por primera vez, con 9%, superando a García; y Alan García cuarto, con 7% (bajando un punto).

El mes pasado, la sorpresa había sido la aparición de Acuña en el cuarto lugar, desplazando al ex presidente Toledo. Y, según Datum, en noviembre ya habría hecho lo mismo con el otro ex presidente, aprista. No sabemos, ciertamente, hasta cuándo continúe su tendencia al alza, pero, al parecer, todavía seguiría subiendo.

En cuanto a Kuczynski, se viene manteniendo en la terna puntera. Entre Keiko y Alan como rivales, muchos optarían por aquel. Por lo pronto, puestos en esa disyuntiva, Mario Vargas Llosa ya adelantó su apoyo. No es difícil prever que muchos harán lo mismo.

Ciertamente, a Alan García no se le puede nunca dar por derrotado. Y esta supuesta caída al cuarto lugar no tiene que ser definitiva. Es de prever que su partido hará una campaña que, frente a las acusaciones que llueven en su contra, levantará “destapes” en contra de los otros candidatos. Algo así como un “emparejamiento” de imagen “hacia abajo”. Sin embargo, la gravedad de las denuncias de corrupción contra aquel va más allá de un tema de número de acusaciones o intensidad de los casos. Finalmente, un sector importante del electorado suele ser más o menos “benévolo” con cierto grado de corrupción. Y a veces es bastante tolerante (“roba, pero hace obra”). Sin embargo, los cargoscontra García van más allá: Aluden a supuestos vínculos con mafias del narcotráfico que,según el Washington Post, habrían llevado a un récord mundial en la liberación de reos por ese delito; un nivel distinto de corrupción, que hasta los permisivos electorespueden distinguir como más peligroso. Por otro lado, Acuña ya ha derrotado al APRA en su propio terreno, el “sólido norte”.

En ese contexto, salvo sorpresas, tendríamos a Kuczynski y Acuña peleando no necesariamente a ganar, sino a quedar segundos (si Keiko se mantiene en el primer lugar). Y, como es de suponer, ese segundo apelará al voto antifujimorista. Para Keiko, sería más conveniente tener a Alan García de contrincante, pues ambos tienen un importante electorado opositor. Con la diferencia que Keiko no ha gobernado antes.

Entre los posibles segundos, Kuczynski tiene a su favor una mayor experiencia de gestión y manejo político, así como pergaminos como “tecnócrata” internacional. Sin embargo, deberá zanjar, tan pronto como sea posible, el tema de su nacionalidad norteamericana, sensible a un buen sector de la ciudadanía. Y, más allá de una estrategia “chicha”, para mejorar su arraigo popular, tendrá que presentar más propuestas de fondo que lo alejen del adjetivo de “lobbysta” que seguramente saldrá en la campaña.

Acuña, por su parte, aparece en las encuestas luego de un trabajo de años de ampliación de bases, empleando su universidad como plataforma, especialmente en el norte y el oriente del país. (Al respecto, el SUNEDU debiera hacer una evaluación técnica de qué universidades están revirtiendo a favor del estudiantado, y no para beneficio propio, el no pago del IGV que el Estado les concede. Es decir si, en el fondo, no están efectivamente lucrando). Militares y religiosos (estos sobre todo, en el siglo XIX) han participado activamente en política, gozando del arraigo popular y del alcance territorial de sus instituciones. Acuña lo hace a través de una universidad, símbolo de las aspiraciones de superación de la mayoría de peruanos. Otra cosa es el nivel de lo que se enseñe. Para amplios sectores significa una oportunidad mejor de la que hasta entonces han tenido en sus provincias. Por otro lado, él puede ejemplificar  –ante el desgaste de Toledo- la imagen del outsider provinciano. Y el hecho de haber nombrado como rector a Francisco Miró Quesada es una jugada hábil: Más allá de los méritos académicos de FMQ, Acuña apuntaría también a mejorar su cobertura y aceptación dentro del stablishement mediático, particularmente dentro de la corporación dominante en el país.

Sin embargo, el carácter de “empresa familiar” de su partido y sus prácticas clientelares generan un fuerte recelo. Lo mismo ocurre con las acusaciones de Rosa Núñez, su ex esposa, quien ha denunciado reiteradas situaciones de maltrato físico y psicológico.

Ahora bien, tanto Kuczynski como Acuña tienen partidos hechos a la medida de su liderazgo; una concepción distinta a la de los “partidos tradicionales”, para los cuales fue concebida la legislación política del país.

Precisamente sobre la legislación, cabe preguntarse si no ha desestimulado la generación de partidos que agrupan colectivos (por ejemplo, dentro de macro regiones o regiones colindantes), como ocurre en varios países. Los altos requisitos terminan incentivando a las alianzas electorales o empresas de individualidades, con importante capacidad financiera. Tampoco ha estimulado el fortalecimiento de los partidos existentes al interior del país, por ejemplo, haciendo obligatoria la participación en determinado número de elecciones subnacionales, para mantenerse (en vez de exigir tantas firmas de ingreso, que no terminan demostrando ningún arraigo electoral). Al respecto, una reflexión final, más allá del tema de este artículo: A pesar de este marco normativo, han aparecido proyectos como el del Frente Amplio, que lidera Verónika Mendoza, y como el de Julio Guzmán, que, sin duda, inyectarán nuevas miradas y demandas al escenario político del país. Proyectos para un largo plazo.

Aunque estamos todavía muy lejos de las elecciones y todo puede pasar en el país, algunas tendencias se van dibujando. El verano y el Niño quizás nos deparen todavía alguna sorpresa.