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Una publicación de la asociación SER

Elecciones en Ayacucho: no hay primera sin segunda

Para lograr el triunfo de las elecciones regionales, en Ayacucho, habrá segunda vuelta electoral. Mientras Carlos Rúa, representante de Musuq Ñan, obtuvo 51,657 votos (27.59%); Richard Prado, de Qatun Tarpuy, recibió el apoyo de 40,341 electores (21.55%) en una campaña llena de acusaciones mutuas.

Al contrastar con los resultados provinciales, Musuq Ñan ha logrado las alcaldías de Huamanga (principal bastión electoral del departamento); Huanca Sancos, Páucar del Sara Sara y Sucre. Mientras que Qatun Tarpuy ha conquistado en Huanta, Parinacochas y Víctor Fajardo. Por otra parte, Gana Ayacucho se hizo con las alcaldías de Cangallo y Vilcas Huamán. Finalmente, el Partido  APP de César Acuña tiene la alcaldía de Lucanas.

En la provincia de Huamanga, Musuq Ñan ganó en cuatro distritos: Andrés Avelino Cáceres, San Juan Bautista, Quinua y Santiago de Pischa. Qatun Tarpuy tiene ocho municipios: Jesús Nazareno, Acocro, Acos Vinchos, Chiara, Ocros, Pacaycasa, Tambillo y Vinchos. En Carmen Alto, lleva la delantera Gana Ayacucho; DIA en Socos y APP en San José de Ticllas.

En la guerra y el amor, todo vale.

Se sabe que estos movimientos políticos no tienen vida política más allá de las elecciones; es por eso que actúan como vientres de alquiler para los distintos cargos. Así, la segunda vuelta se torna complicada. Las nuevas autoridades (caudillos) provinciales y distritales que no forman parte de Musuq Ñan y Qatun Tarpuy evaluarán si apoyan a uno u otro candidato; es probable que empiecen las negociaciones internas en la semana que viene; pero, al ser pocas en las provincias estratégicas; deberán incorporar a las negociaciones a los grupos que quedaron en segundo puesto (sobre todo en distritos).

En este escenario, Musuq Ñan tiene el camino complicado (pero no imposible). Pues tendría que conciliar con dos figuras con claras aspiraciones políticas: el ex congresista José Urquizo (Gana Ayacucho) y Pabel Bellido (DIA) ¿Qué beneficio político podrían obtener en un equipo consolidado? ¿Musuq Ñan estará en condiciones de disponer de cargos estratégicos para posibles aliados?

Por su parte, la debilidad del equipo de Richard Prado y Qatun Tarpuy podría convertirse en una oportunidad para Urquizo y Bellido. Además, Renold Pichardo de las filas de Qatun Tarpuy y nuevo alcalde de Huanta, tiene mayor acogida que Rúa, siendo ambos de la misma provincia. Pichardo podría ensayar un escenario futuro, no tiene nada que perder. Otro hecho interesante es que en Huamanga, Qatun Tarpuy ha logrado ocho distritos, el doble de Musuq Ñan. Pero… ¿Cuánto durarán estas alianzas?

Mucho ruido, pocas nueces.

Uno de los problemas que se mantendrá en el próximo periodo es la fragilidad de las instituciones. Los motivos son diversos: desde la baja aceptación ciudadana al ganador de la primera vuelta (51 mil votos de 251.6 mil electores); los millonarios gastos de campaña de estas dos agrupaciones que deberán “honrarse” con proyectos y obras de infraestructura; hasta las acostumbradas relaciones personalistas – clientelares entre el futuro gobernador regional y los alcaldes distritales.

Las propuestas de campaña y los planes de gobierno, han reflejado la carencia de objetivos claros y de acciones concretas para superar los principales problemas del departamento; ya que gran parte de lo que se prometió en campaña no guarda consistencia con el presupuesto de la institución, con las funciones que compete a la autoridad o, con la realidad. Se hace necesario generar políticas públicas regionales que proyecten el desarrollo sostenido de las personas y la sostenibilidad de los recursos existentes. Instamos a las autoridades electas y a la agrupación que salga elegida en la segunda vuelta a considerar con la responsabilidad del caso –cuanto menos- el “Acuerdo de Gobernabilidad” regional y/o locales promovida por la Mesa de Concertación.