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Una publicación de la asociación SER

Es tiempo de organizarse

Foto © Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Editorial Noticias SER

Vistas las limitaciones de las medidas adoptadas por el gobierno nacional en el marco de la emergencia por la pandemia de COVID-19, y más allá del entusiasmo presidencial sobre la “llegada a la cima”, desde distintos sectores se ha venido alertando de la necesidad de involucrar activamente a la ciudadanía para coadyuvar al objetivo de salvaguardar la vida e integridad de todos y todas. Esto adquiere mayor relevancia en un contexto en el que los impactos de la cuarentena y la inamovilidad social parecen haber alcanzado su techo y nos preparamos para ingresar a una etapa de transición, en la que cada vez más personas retornarán a sus actividades laborales, con el riesgo de un aumento de contagios.

Un ejemplo claro del valor del apoyo ciudadano para enfrentar la pandemia es lo ocurrido en Iquitos donde, gracias a la iniciativa de un sacerdote católico, se ha logrado sumar el esfuerzo de distintos actores privados para contar con una planta de oxígeno, que es un elemento fundamental para atender a las personas afectadas por el coronavirus. Y desde otra perspectiva, la actuación colectiva es la que puso en agenda la situación de las miles de personas que buscaban retornar a sus regiones de origen. Asimismo, en las zonas rurales del país, el control del acceso a los territorios de las comunidades campesinas y nativas ha sido clave para reducir el impacto del Covid-19 entre la población más vulnerable del país.

Ciertamente, este tipo de respuesta a la crisis no debe sorprendernos – estamos seguros de que existen muchas más que los medios no hemos sido capaces de recoger – ya que cada vez que tenemos que enfrentar emergencias y tragedias de distinto tipo, surgen iniciativas desde la sociedad para paliar la siempre escasa capacidad de respuesta estatal y la habitual negligencia burocrática, que son las responsables del contagio de médicos, enfermeras, policías y personal penitenciario.

En tal sentido, haría bien el gobierno en dejar de lado el discurso negativo que ha venido sosteniendo hasta el momento respecto del rol de la población, el cual ha sido potenciado por los grandes medios de comunicación que se han dedicado a la estigmatización de la población; y más bien lo renueve por un llamado nacional a la organización en barrios, pueblos y caseríos, mercados y ferias que contribuyan a mantener el aislamiento social, colaboren en la atención de la población más vulnerable y en el cuidado de los niños y adolescentes, garanticen la alimentación –a través de los comedores y otras formas -, y realicen faenas de limpieza y desinfección, entre otras acciones.

En Noticias SER creemos que, conocidas las deficiencias de la administración estatal y la enorme desconfianza de la ciudadanía ante un Estado que usualmente llega tarde, mal o nunca; corresponde ahora darle la confianza a la sociedad. Solo si todos y todas actuamos de forma solidaria, responsable y colectiva, lograremos superar esta emergencia.  Invocar a la organización de la sociedad es el paso que le toca dar al gobierno para que no estemos lamentando luego una nueva ola de muertes y contagios.