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Una publicación de la asociación SER
Doctor en Ciencia Social por El Colegio de México. Profesor y Coordinador de la Maestría de Sociologìa Unidad de Posgrado de Ciencias Sociales

Harry Belevan y Jorge Luis Borges

El pasado jueves 15 de mayo, el escritor y diplomático peruano, Harry Belevan McBride, ofreció una conferencia a invitación de la Embajada del Perú en Argentina titulada “Mis encuentros con Borges”. La actividad se llevó a cabo en la Casa Nacional del Bicentenario de Buenos Aires, del recientemente creado Ministerio de Cultura de Argentina. Previamente, el embajador José Luis Pérez Sánchez-Cerro destacó la relación, no siempre feliz, de Jorge Luis Borges con escritores peruanos [1].  Este, en su poema “El Perú” [2],  solo menciona a José María Eguren:

De la suma de cosas del orbe ilimitado
vislumbramos apenas una que otra. El olvido
y el azar nos despojan. Para el niño que he sido,
el Perú fue la historia que Prescott ha salvado.
Fue también esa clara palangana de plata
que pendió del arzón de una silla y el mate
de plata con serpientes arqueadas y el embate
de las lanzas que tejen la batalla escarlata.
Fue después una playa que el crepúsculo empaña
y un sigilo de patio, de enrejado y de fuente,
y unas líneas de Eguren que pasan levemente
y una vasta reliquia de piedra en la montaña.
Vivo, soy una sombra que la Sombra amenaza;
moriré y no habré visto mi interminable casa
.

Borges consideraba a Eguren un poeta mayor, en contraste con Alberto Hidalgo, a quien calificaba como poeta menor  [3]. La obra del primero la conoció gracias a Hidalgo, precisamente, y a instancias de José Carlos Mariátegui el escritor argentino intercambiaría libros con el poeta representante del simbolismo en el Perú [4].  Por otro lado, Borges y Eguren coincidían en sus críticas a César Vallejo, especialmente en la utilización que hacía de ciertas palabras que no consideraban poéticas: “fidedigno” en el caso de Borges [5]  y “poto de chicha”, en el de Eguren [6].  Sin embargo, diferían en su apreciación sobre Hidalgo para quien el autor de “La canción de las figuras”, sus versos transmitían espontaneidad y sutileza [7]. 

Es necesario tomar en consideración que Borges se sentía lejano de Vallejo porque este había tenido palabras corrosivas en contra suyo [8].  Por su lado, Hidalgo había realizado profundas críticas a la personalidad del argentino, lo que no debe extrañar, dado el carácter confrontacional y exagerado del poeta arequipeño [9].  Se trata de una densa trama de relaciones en donde intervienen factores intelectuales, ideológicos y personales. Con el novelista Mario Vargas Llosa, el poeta argentino se llevó bien, como se refleja en la memorable entrevista que el peruano le realizara para su programa de televisión “La torre de Babel”, en los años ochenta. Para el autor de Conversación en La Catedral, Vallejo y Borges, a pesar de ser tan diferentes entre sí, merecían sobradamente el Premio Nobel de Literatura [10].

En su disertación, Belevan recordó que entre los años 1971 y 1973, mientras cumplía funciones de agregado cultural en la Embajada del Perú en Argentina, lo que más quiso fue conocer personalmente a Jorge Luis Borges. Ya había leído el conjunto de cuentos El Aleph que le reveló, confiesa, todos los alcances del idioma. “Y fueron esos textos suyos los que me hicieron incursionar en lo que suele llamarse la literatura fantástica” [11],  recuerda. Belevan rememoró detalles de su primer encuentro con Borges, la emoción que sintió al verlo sentado para recibirlo y luego el conversar sobre literatura. A pesar de la casi total ceguera del argentino, Belevan consiguió que le dedicara un libro suyo, El Aleph, precisamente, tesoro que guarda en su biblioteca personal. El escritor peruano con el tiempo lo llamó simplemente Borges, para él signo de admiración, aunque, según relató, alguna poetisa vio en ello, equivocadamente, una expresión de irrespeto.

Pocos años después, en 1978, Belevan coincidió con Borges en un programa de televisión en el Perú. Hablaron, por supuesto de literatura, y también de filosofía. Como Belevan reseña, Borges no desligaba ambas áreas entre sí: “Yo creo que son dos pasiones del hombre…No creo que la literatura y la filosofía sean esencialmente distintas. Vienen a ser distintas en su forma pero esencialmente son iguales…Yo he pasado casi toda mi vida leyendo libros de metafísica…y leyendo y escribiendo poemas. Y no es que esas actividades…sean distintas, al contrario, yo diría que la poesía se alimenta de ideas y la filosofía de emociones…” [12].

Para concluir, Belevan señaló que Borges le enseñó el valor de la palabra, de la literatura, y las posibilidades infinitas que ofrece para contar historias y solventar una identidad.

NOTAS:

1. Álvaro Sarco, “Borges y el Perú”, en Alberto Hidalgo. El genio del desprecio. Materiales para su estudio, Talleres Tipográficos, Lima, 2006
2. En el conjunto de poemas La moneda de hierro, 1976
3. Jorge Luis Borges, “La literatura de mis días”, http://www.mxfractal.org/F7borges.html La versión impresa fue publicada en Fractal núm. 7, octubre-diciembre año 2, volumen II, 1997. Por otro lado, se debe señalar que el coronel Manuel Isidoro Suárez, héroe de las batallas de Junín y Ayacucho, fue su bisabuelo.
4. En carta de José Carlos Mariátegui a Samuel Glusberg (Lima, 18 de febrero de 1930) le dice: “Borges, correspondiendo sin duda al envío de Poesías, ha mandado a Eguren uno de sus libros, aludiendo en la dedicatoria al poema ‘Viñeta oscura’, admirable a mi juicio”. Horacio Tarcus, Mariátegui en la Argentina. Las políticas culturales de Samuel Glusberg, Ediciones El Cielo, Buenos Aires, 2001, pág. 194.
5. Entrevista de Enrique Chirinos Soto a Jorge Luis Borges, El Comercio, Lima, 25 de mayo de 1983
6. Isabel de Jaramillo (Isajara), “Conversación con José María Eguren”, José María Eguren, Obras completas, BCP, Lima, 1997, pág. 383
7. op. cit., pág. 288
8. La crítica de Vallejo decía: “No pido a los poetas de América que canten el fervor de Buenos Aires, como Borges, ni los destinos cosmopolitas, como otros muchachos. No les pido esto ni aquello”, Repertorio Americano, San José de Costa Rica, 15 de agosto de 1927.
9. Tacaño, asexual, plagiario, entre otras cosas.
10. Mario Vargas Llosa, “Vallejo y Borges merecieron el Premio Nobel”, La República, Lima, 7 de octubre de 2010
11. Harry Belevan Mc Bride, “Idioma e identidad: una travesía por la palabra”, Boletín de la Academia Peruana de la Lengua núm. 54, Lima, julio-diciembre de 2012, pág. 290. Es importante destacar que Belevan McBride participó como expositor en el Encuentro Internacional de Literatura Fantástica, organizado por la Biblioteca Nacional de Argentina ? actividad auspiciada por la Embajada del Perú?, el día 13 de mayo.
12. loc. cit.