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Una publicación de la asociación SER

Harta de la violación

Personalmente, estoy harta de escribir continuamente sobre violación; y no por restarle importancia, lo estoy porque seguimos estancados en lo mismo, porque las terribles cifras aumentan y las políticas públicas no; porque somos más los opinólogos y los verdugos, y menos las soluciones. Estoy harta porque sigue sin ser prioridad para el Estado y sigue siendo una molestia para la sociedad machista; y porque lo único que avanza son las opiniones malsanas y degradantes en las redes sociales.

Estoy tan harta de las indignaciones hipócritas, de la intromisión impertinente de la Iglesia, del populista inoportuno que grita a los cuatro vientos ¡pena de muerte!, en lugar de promover la educación en igualdad. Estoy harta de las miles de justificaciones a los violadores, de siempre culpar a la  víctima, de “maravillarse” de los cambios del cuerpo humano de una niña violada en canal nacional, y de normalizar los embarazos en niñas violadas llamándolos “embarazo precoz”.

Estoy tan harta y dolida de que las niñas y adolescentes en Madre de Dios sigan siendo invisibles; y que las niñas en todo el Perú estén obligadas a dejar sus juguetes y cuadernos, por cuidar al bebé de su violador.

Estoy tan harta de la poca preparación y preocupación del sector salud y mujer sobre el aborto terapeutico, que es completamente legal en el país. Estoy tan harta de la estrechez mental de la sociedad cuando se menciona la palabra aborto; y estoy harta de que la justifiquen aludiendo que el aborto no soluciona el problema de las violaciones en el Perú. Y, ¿quién dijo que lo solucionaba?; y, ¿quién dijo que todas tenían abortar?

Estoy harta de que siempre triunfe la cucufateria y no la salud de una niña violada; pues qué es lo creen, ¿que la vida de una niña no corre riesgo al quedar embarazada? ¿Tienen que arruniarle más la vida, y la poca dignidad que le queda?

Estoy tan harta de las violaciones, estoy tan harta de este país que se indigna y enfurece más por una denominación, y no porque lo que le ocurre, todos los días, a nuestras niñas y adolescentes; estoy tan harta de la violencia sexual en general, pero ni mencionar las violaciones que sufrimos las adultas, ya sabemos que eso no les importa, y que siempre es culpa nuestra por andar de putas.