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Una publicación de la asociación SER

La emergencia por el coronavirus en la selva central

Neil O. Macedo Muñoz

Llegó al Perú el coronavirus (COVID-19), la pandemia que empezó en Wuhan, China, y se extendió por toda Asia, Europa y América. Italia y España, son los más afectados, con miles de contagios y centenas de muertos. En América, los Estados Unidos y Brasil reportan más casos. Sin embargo en los demás países de este continente la situación de emergencia va aumentando. Ante esta situación, el Gobierno peruano ha tomado severas medidas de emergencia sanitaria como el aislamiento social obligatorio por dos semanas y la inmovilidad obligatoria de 8 p.m. a 5 a.m., con la posibilidad de que estas medidas sean más rigurosas o se prologuen.

Hasta la noche del jueves 19 de marzo en el país hay 234 casos confirmados, 3 fallecidos y 1 recuperado, cifras alarmantes si vemos la escala de crecimiento de los casos de COVID-19. En el centro del país, aún no se reportan casos. En Cerro de Pasco y Huancayo, según las últimas noticias, se presentaron varios casos sospechosos saliendo, unos días después, todos negativos. En la selva central, tanto en el Hospital de EsSalud y del Minsa de la ciudad de La Merced —nosocomios de mejor categoría, por lo que los enfermos de Satipo, Oxapampa y Tarma son referenciados allí—, también se presentaron personas con síntomas de gripe, descartándose que se trataran de contagiadas de coronavirus.

Por el lado de los alcaldes, se ha visto un trabajo mancomunado con las autoridades militares, policiales, políticas, etc. Los comités de Defensa Civil tanto provinciales como distritales, rápidamente, respaldaron las decisiones del presidente de la República Martín Vizcarra y su gabinete, tomando las medidas necesarias para que se acaten los decretos de urgencia por la emergencia sanitaria. Asimismo, implementaron mecanismos de control y supervisión para el transporte, higiene, abastecimiento y seguridad de los ciudadanos. Se puede decir, que se vive cierta tranquilidad por el normal abastecimiento de alimentos y medicinas, y la atención médica, aunque esto podría cambiar si se confirmase que hay personas con el COVID-19.

La respuesta de la población de la selva central viene siendo aceptable y cada vez más responsable; si bien es cierto, el aislamiento social obligatorio los tomó por sorpresa, ya que fue anunciado por Martín Vizcarra el domingo pasado en la noche, con el pasar de los días hasta hoy, los ciudadanos se han ido organizando para afrontar estos días en sus hogares.

El clima contribuye a este aislamiento, la sierra y selva central hasta el mes de abril se encuentran en la temporada de lluvias, y los pobladores más suspicaces manifiestan su deseo que esta situación y la pandemia del coronavirus se “vaya con las lluvias”.