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Una publicación de la asociación SER

La Ministra Balbuena debe renunciar

Los recientes acontecimientos ocurridos alrededor del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) – en especial la penosa participación de la Ministra de Cultura durante su reciente asistencia al Congreso de la República y las declaraciones del presidente Martín Vizcarra, en el sentido que el gobierno buscará evitar supuestos actos de apología del terrorismo que solo son tales para quienes niegan las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el conflicto armado interno que asoló a nuestro país – han demostrado con claridad que el pragmatismo gubernamental y la necesidad de complacer al fujimorismo y sus aliados no tienen límites.

Para el gobierno y la Ministra de Cultura en particular, el LUM se ha convertido en un problema para la convivencia política que les permite mantenerse en el cargo, y ello explica la actitud sumisa y desleal que acompaña sus diferentes actuaciones. En este camino, poco importan la dignidad de los trabajadores y trabajadoras del LUM, cuya labor ha sido cuestionada sin mostrar el más mínimo respeto; y por supuesto tampoco es relevante resguardar la integridad de todas aquellas personas que brindaron su aporte para que esta institución se convierta en un espacio generador de conciencia sobre la importancia de la memoria histórica y la necesidad de garantizar el respeto y defensa de los derechos humanos.

El país necesita un Ministerio de Cultura decidido a cumplir su mandato en todos los ámbitos que se encuentran bajo su competencia. Quien lo dirija debe tener la suficiente capacidad y voluntad para defender con solvencia técnica y política el trabajo que realiza frente a los intentos de aquellos que intentan desterrar cualquier manifestación o movimiento que recuerde y denuncie las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por algunos integrantes de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional como parte de la lucha antisubversiva.

En Noticias SER, estamos convencidos de que la actual Ministra de Cultura, Patricia Balbuena, no se encuentra a la altura de este encargo. Luego de su pésimo manejo de la crisis del LUM, lo correcto seria que presente su renuncia, de lo contrario el gobierno debe pedir su renuncia y buscar un reemplazo lo antes posible.