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Una publicación de la asociación SER
Doctor en Ciencia Social por El Colegio de México. Profesor y Coordinador de la Maestría de Sociologìa Unidad de Posgrado de Ciencias Sociales

La nostalgia del que está afuera

A propósito de reciente libro de Bruno Podestá

Bruno Podestá, escritor, sociólogo y diplomático, ha puesto en circulación su más reciente libro titulado “El hombre que mide las nubes. Ficciones” (Lápix editores, Lima, 2013).

Compuesto por una novela corta (que da el nombre al volumen), catorce relatos breves agrupados bajo el título “Chucuito y otras fábulas” y breves poemas (“Preguntas prohibidas”), el tono que predomina, como señala Marco Martos en el prólogo, es el de la melancolía, lo cual no debe extrañarnos. Dos hechos nos permiten entender mejor a Podestá: a) proviene de familia italiana que migró al Perú, y b) está ausente del país cerca de tres lustros. Desde estas experiencias personales utiliza su elegante prosa para exorcizar los demonios de los recuerdos primeros y los sentimientos asociados a ellos. A pesar que no relata desde la primera persona, es fácil percibir que el autor nos ofrece una mirada tierna de las vivencias de su núcleo familiar y espacio barrial, de su infancia y juventud y de su entorno compuesto por otras familias italianas en un distrito del primer puerto del Perú, Chucuito, que albergó a parte importante de la migración italianaque llegó desde fines del siglo XIX. Podestá resume el tono de su mirada: “¿Una palabra que compendie esas vidas, esas décadas? Trabajo. Nostalgia, un poco también. Melancolía, nacida de los atardeceres, de la soledad en el mar, del bien perdido”.

Dos elementos se anudan en las páginas de este libro y que marcan su clima. Por un lado, la reconstrucción de los esfuerzos de quienes, proviniendo de otras tierras, se van integrando a una sociedad que no es la propia hasta finalmente asumirla como suya, y, por otro lado, la mirada nostálgica de quien está lejos de su patria, a la que extraña aunque al mismo tiempo es consciente que se ha ido ambientado a la tierra que lo ha recibido y que ya es parte de su identidad. No es que esté dividido, sino que ha incorporado su procedencia y circunstancias a su constitución espiritual.

En la base de los relatos está la aventura de la migración, con todo lo que esta supone: arribo, establecimiento, adaptación, apropiación y, finalmente, construcción de identidadpersonal dentro de la diversidad de procedencias. Pero también la del desarraigo, la que siempre, en un inicio, se asumecomo provisional pero que a veces se extiende tanto que se convierte permanente y modifica inexorablemente la posición ante la vida del propio sujeto.

Los ambientes (el balneario, el barrio, el mar) y personajes que van apareciendo en los relatos (el bombero, el pescador, el ama de casa) no son sino representaciones que expresan esa voluntad de querer ser parte de la tierra que los ha acogido. Como escribe el propio Podestá: “…anónimos inmigrantes que se integraron poco a poco al territorio que los acogía y que sin hacer la América la mayoría de ellos no son sino una de todas las sangres que dan vida al Perú”.

El autor pone especial atención en la aventura que debe afrontar el migrante interno. Por ejemplo, en “Valentina”, relato escrito a manera de testimonio oral del personaje, el autor da cuenta de parte de las múltiples peripecias que ella debe enfrentar para cumplir con su anhelo de llegar a Lima (vivía en la selva), y luego proseguir su trayecto hasta salir del Perú e instalarse en Montevideo. Paradójicamente, la agitación de toda una vida es útil para alcanzar la tranquilidad, la misma de la que gozarán sus descendientes: “…yo creo que hice este viaje para que mi hijo y algún día mis nietos se puedan quedar en un sitio nomás, tranquilos, no como yo que tuve que andar de acá para allá. Después la vida será buena con ellos, estoy segura”. La experiencia del migrante llega a sus extremos en “La invención de Lucía”, en el que la protagonista, por razones políticas (es tiempo de dictadura y de violencia política), debe salir de un país que podría ser Chile y termina refugiándose en Italia, en donde, conviviendo con sus nuevos amigos, comunistas ellos, cree que lo mejor es reinventar su pasado e identidad, construyendo un halo heroico y dramático sobre ella misma. Es lo que permite estar lejos y con extraños, aunque siempre, en algún momento, deberá enfrentarse a su verdadera condición.

Los cuentos que reúne Podestá ?quien maneja muy bien el relato corto con una fluida redacción que atrapa rápidamente ?, tienen mucho de autobiográfico, lo cual se percibe inmediatamente y permite la identificación del lector y, por qué no, la rememoración delas propias experiencias que de alguna forma guardan similitud con las que el autor ofrece en este pulido libro.