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Una publicación de la asociación SER

Las elecciones de la pandemia

Foto: peru.as.com

Editorial Noticias SER

Aunque aún faltan varios meses para la jornada electoral, y el Congreso sigue dando largas a la reforma política, se ha comenzado a discutir la forma en que se organizará la logística de las elecciones en el contexto de la pandemia, considerando los riesgos que supone el desplazamiento y concentración de personas.

Más allá de la esperanza en que la pandemia haya retrocedido para abril de 2021, es fundamental que se garanticen todas las condiciones de seguridad que minimicen el riesgo de contagios. El ejercicio de nuestro derecho a voto, en estas duras circunstancias, merece el más alto esfuerzo del Estado.

Ante tamaño reto, se han venido analizando diversas opciones. En el caso de la Comisión de Constitución se ha evaluado la posibilidad de implementar el voto electrónico no presencial, además de la exención de la multa por omisión al sufragio. Se planteó incluso, sin éxito, la postergación de la primera vuelta de abril a mayo. Lo único aprobado hasta la fecha es la extensión del horario de votación de 8 a 12 horas.

En el caso de la ONPE, entidad a cargo de organizar este complejo proceso, su nuevo Jefe Piero Corvetto ha planteado la posibilidad de organizar turnos de votación, dando preferencia a las personas vulnerables y luego ordenando a los electores de acuerdo al último dígito del DNI, en un esfuerzo por desconcentrar las habituales largas colas que se forman a ciertas horas del sufragio. Asimismo buscar lugares abiertos con múltiples accesos para evitar los cuellos de botella en el ingreso a los locales de votación, no descartando la opción del voto electrónico no presencial.

Aunque hay algunas ideas coincidentes, lo que falta es el tiempo para implementarlas adecuadamente. Nos preguntamos si además de las medidas para reducir el aforo y las  facilidades para el desplazamiento de las y los ciudadanos desde sus hogares, es viable dejar a la ciudadanía en libertad de decidir, de acuerdo a su situación concreta y a su evaluación de lo que es mejor para su salud, acudir o no al sufragio. Algunos señalaran que esto es imposible, porque requiere una reforma constitucional, pero podría lograrse si por esta única vez se elimina la multa y los impedimentos de hacer trámites con que se sanciona la omisión del voto.

En Noticias SER consideramos que a estas alturas de la pandemia, antes que insistir en la aprobación de las reformas políticas pendientes –como ha hecho hoy el presidente Vizcarra- es prioritario que se establezcan las normas que aseguren que el día de las elecciones del próximo año, la ciudadanía tenga la plena garantía de que su salud no será afectada. Cada día que pase sin que eso se defina, mayores serán los riesgos para todos y todas.