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Una publicación de la asociación SER
Miembro del Colectivo Cusco contra la corrupción y de Jóvenes Iberoamericanos Cusco

Los “aniegos” de Espinar

Recientemente hemos visto como los grandes medios de comunicación informaban con indignación sobre el aniego ocurrido en el distrito de San Juan de Lurigancho. Un hecho que trajo consigo problemas de salubridad, producto de la incapacidad e irresponsabilidad de las autoridades, que ciertamente es preciso atender –y terminar de resolver- ya que es un problema eminentemente de salud pública.

Sin embargo en el departamento de Cusco, provincia de Espinar –conocida por la presencia de la Mina Tintaya y su ampliación Antapaccay-, también ocurren problemas vinculados con la calidad de las aguas que la población usa diariamente, pero a diferencia de lo ocurrido en la capital de la República lo que se vive es un “aniego” de toxicidad e indiferencia.

En  diciembre último, la Dirección Regional de Salud (DIRESA) de Cusco emitió un informe en el que se confirma que el agua potable que consumen los espinarenses contiene metales pesados (arsénico, aluminio, hierro, manganeso, etc). Este análisis hecho en la planta de tratamiento de agua potable “Virgen de Chapi”, indigna y preocupa sobremanera a la población por las graves consecuencias que trae para la salud de la ciudadanía.

No hemos visto ni la misma indignación de los medios de comunicación nacional, ni tampoco el interés de las autoridades del gobierno central. Al parecer al centralismo limeño no le importan las vidas, ni la salud de las familias espinarenses que viene siendo afectada de una manera cruel y silenciosa. Sin empatía y decisión política es probable que el problema siga ocurriendo y no tenga solución porque al parecer en Lima solo se indignan cuando los problemas ocurren allá

El sur del Perú no es otro país, existe una población que requiere atención, que hace años denuncia la contaminación de sus aguas, y al parecer los medios y las autoridades de Liman sólo prestarán atención al problema cuando se realicen marchas y protestas exigiendo agua sin presencia de metales pesados. Y eso es lo que las organizaciones sociales van a hacer, no sólo en Espinar, sino también en la ciudad del Cusco

Esperemos una pronta solución y atención a sus problemas de los hermanos de Espinar, ya que atender el problema del agua no es un acto de caridad si no de justicia.

Foto: Andina