Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Los bomberos y la solidaridad sin incentivos

La reciente muerte de tres bomberos en acción de servicio el pasado 19 de octubreha traído la discusión de las condiciones en las que opera esta sacrificada profesión, y las razones por las que se ofrecen como voluntarios poniendo en riesgo sus vidas. La solidaridad que existe en ellos genera curiosidad en un país en el que parece importar más el beneficio propio, aún si se perjudica a otros.

En el Perú, la solidaridad es un valor que no se ve frecuentemente en las calles. Personas que ayudan a otros a cruzar la pista, a cargar bultos o a encontrar una dirección, son imágenes que se ven casi exclusivamente en campañas publicitarias. En un primer momento contagian de optimismo, pero luego se enfrentan con la realidad de las calles inseguras  y de la viveza criolla (con estafadores y personas que se quieren aprovechar de otros); finalmente las ganas de ayudar se esfuman, usualmente por miedo a salir perdiendo. Detrás de ese miedo está la desconfianza. Una encuesta de Proética indica que el 56% de peruanos siente que solo se puede confiar en muy pocas personas y 39%, que no puede confiar en nadie. Si los peruanos no confían en la mayoría, menos probable será que se ofrezcan a ayudar a extraños de manera desinteresada.

En este contexto de desconfianza y poca solidaridad, la labor de los bomberos destaca por salir de lo común. Los riesgos que corren nos hacen dudar, en primer lugar, de su cordura, a lo que una amiga bombera responde: “es un toque de locura mezclada con amor al prójimo”. En segundo lugar, hace pensar que debería ser un trabajo remunerado. Un taxista comentaba hace unos días: “si los policías no hacen nada, y les pagan ¿cómo no les van a pagar a los bomberos que arriesgan sus vidas?”.  Más allá de la connotación negativa de su opinión sobre los policías, el conductor quería equiparar ambas profesiones, probablemente porque corresponden a dos instituciones que brindan un servicio público. En países como Estados Unidos, México y Brasil los bomberos reciben un salario por sus servicios.  ¿Por qué no hacerlo aquí? Al respecto, un bombero chileno declaró "cuando usted desarrolla cualquier actividad porque ama esa actividad y no porque tiene que ganarse la vida a través de ella, sin duda va a hacerlo mucho mejor". En este caso elsalario no sería la motivación para realizarun buen trabajo.

El sueldo puede ser debatible pero lo que sí es necesario es que las condiciones en las que laboran los bomberos sean mejoradas. Esto significa una pensión, un seguro de vida, entrenamiento y mejores equipos. Estos cambios ya han sido considerados por el gobierno. De hecho, el veintiuno de octubre, luego de la reciente tragedia, el Presidente de la República declaró: tenemos que crear una pensión vitalicia para los bomberos víctimas de su trabajo”.Y dos días después el ministro del interior Carlos Basombrío confirmó que en el 2017 se iba a aumentar el presupuesto a 87 millones de soles (de 45 millones asignados en el 2016) para poder darle mayores incentivos al Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú.

Hablar de mejores condiciones laborales es complicado en un país que se ha preocupado más por el crecimiento económico que por la calidad de vida de sus habitantes. Aun así, el optimismo que nace con el inicio de un nuevo gobierno, hace pensar que ahora existe una visión distinta, más interesada en satisfacer las necesidades de los peruanos. Tal vez no sea así. Lo cierto es que los bomberos son una muestra clara del valor de la solidaridad. El gobierno debería reconocerlos más, porque al hacerlo demostraría que ayudar a otros puede ser recompensado. Lo que sucede en la actualidad es que muchos (como el taxista) ven en el bombero a un peruano como ellos que es solidario pero que no recibe nada a cambio y a veces pierde mucho. Por ello, incentivar a los bomberos podría ser una manera de fomentar la solidaridad en el Perú.

 

María Isabel Deza pertenece a la Plataforma Comadres, espacio que busca posicionar el trabajo de las mujeres en el análisis de la política nacional e internacional.