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Una publicación de la asociación SER

Lula: hora cero

Mientras nos vamos acercando al miércoles 24, la tensión en Brasil se acrecienta. Ese día, el Tribunal Regional Federal de la 4ta. Región (TRF4) se pronunciará sobre la apelación presentada por la defensa del ex presidente Lula da Silva, sentenciado por el juez Sergio Moro a 9 años y seis meses de prisión por el caso del triplex de Guarujá.

Las bases del Partido de los Trabajadores (PT), organizaciones sociales y sindicales como el Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), la Unión Nacional de Estudiantes (UNE), la Central Única de Trabajadores (CUT), el Frente Brasil Popular, entre otros, además de organizaciones políticas como el Partido Socialista y Libertad (Psol) y el Partido Comunista de Brasil (PCdoB) han anunciado su participación en los actos que se desarrollarán en Porto Alegre en apoyo al ex presidente.  De acuerdo a los organizadores, se estima que más de 225 caravanas (de las más de 500 conformadas) se movilizarán hacia dicha ciudad. Se espera que más de 30 mil personas participen de las actividades programadas para los días 23 y 24 de febrero.

Para estas organizaciones, el juicio contra Lula da Silva es la consolidación al golpe institucional contra las organizaciones progresistas iniciado con el impeachment a la legítima presidenta Dilma Rousseff. En otras palabras, se denuncia una “guerra jurídica” (lawfare) contra Lula que no tendría otra finalidad que evitar su candidatura a la presidencia. De acuerdo a las encuestadoras Ibope y Datafolha, Lula da Silva se mantiene primero en la intención de voto con aproximadamente el 35%. En caso de balotaje, todos los escenarios señalan como ganador al líder del PT, sin importar quien sea su adversario.

A nivel internacional, también se prevén movilizaciones en algunas ciudades como Berlín, Munich, París, Londres, Madrid, Nueva York y Ciudad de México. Por otro lado, más de 170 mil personas han firmado el manifiesto Una elección sin Lula sería un fraude entre las que destacan los ex presidentes Rafael Correa (Ecuador), Cristina Fernández de Kirchner (Argentina), José Mujica (Uruguay), Ernesto Samper (Brasil), el filósofo y ensayista Noam Chomsky, y el compositor Chico Buarque.

Tal como es mencionado en la Carta a los juristas del mundo, el proceso contra Lula ha estado lleno de irregularidades. La sentencia dada por el juez Moro parece no haberse basado en pruebas sólidas que demuestren que el mencionado triplex es propiedad del ex presidente, únicamente en la delación premiada del ex presidente de OAS, Léo Pinheiro. Por el contrario, hace pocos días, la defensa de Lula presentó como prueba un documento inscrito en el Registro de Inmuebles de Guarujá en el que se comprueba que el citado triplex (apartamento 164) se encuentra a nombre de OAS Empredimientos. En este sentido, la jueza Luciana Correa Torres de Oliveira, de Brasilia, ha solicitado el embargo de dicho inmueble – el cual se encontraba en garantía – para hacer frente a las obligaciones que OAS tiene con sus acreedores.

Ninguna persona está sobre la ley y, por tanto, Lula debe ser investigado. Lo que no puede ser admitida es la sentencia por convencimiento del juez, aun cuando no existan pruebas que avalen dicha sentencia. La última palabra la tiene el TRF4 este miércoles 24 de enero;  mientras tanto, Brasil se prepara para una jornada de lucha, en defensa de la democracia, y del derecho de Lula a ser candidato.