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Una publicación de la asociación SER
Candidata al Doctorado en Geografia en la Universidad de Melbourne. Magíster en Desarrollo Ambiental y Licenciada en Sociologia, PUCP.

Madre de Dios: Reanudando el diálogo

Controlar el crimen y mitigar los impactos sociales y ambientales de la minería aurífera son los principales retos del nuevo gobernador regional de Madre de Dios, Luis Hidalgo Okimura. La expansión de la frontera minera continúa deforestando la Amazonía. Una reciente publicación de MAAP[1] sugiere que entre el 2017 y el 2018 desaparecieron 18,440 hectáreas de bosque, siendo el más alto promedio bianual desde 1985. Y aunque el precio del oro se recuperó moderadamente en este periodo, los ingresos no se han traducido en bienestar. La región presenta las tasas más altas de violación sexual, feminicidio, homicidio y hurto a nivel nacional, delitos asociados a la presencia de actividades ilegales como la minería, según el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público.

El nuevo gobernador, quien asumió funciones el 1 de enero, ha expresado su compromiso con la promoción de la formalización minera y la lucha contra el crimen. Su propuesta es formalizar a más de cien mineros durante los primeros cien días de su mandato. Al mismo tiempo, busca impulsar la mejor coordinación entre los sistemas de vigilancia. Esta postura propone una reconciliación entre el gobierno regional, las diferentes instituciones del Estado y las organizaciones de la sociedad civil, relaciones que atravesaron episodios críticos durante el gobierno de Luis Otsuka Salazar (2015-2018). Recordemos que en el 2016 el Ministerio del Ambiente acusó al exgobernador de trabar el proceso de formalización. Bajo su gestión se formalizaron solo dos mineros.

La Comisión Regional de Minería, Energía e Hidrocarburos ha renovado el diálogo con el Ministerio del Ambiente, OEFA y el Ministerio de Agricultura para articular esfuerzos en la solución de procedimientos vinculados a la formalización minera. El gobierno regional también dialoga con FEDEMIN (Federación Minera de Madre de Dios), con quienes han acordado la formalización de un mayor número de mineros, empezando este mes de febrero con 14 titulares. Por otro lado, el Comité Regional de Seguridad Ciudadana, trabaja con el Ministerio Público, el Poder Judicial y la Defensoría del Pueblo en una propuesta para intervenir el tráfico de combustible para la minería ilegal. Hidalgo Okimura, además, se dirige al Ejecutivo para solicitar la declaratoria del estado de emergencia en Madre de Dios por los altos niveles de criminalidad que su región enfrenta y los limitados recursos con que cuentan.

El ejecutivo tiene ahora la oportunidad de corresponder a esta apertura y apoyar al gobierno regional en el restablecimiento del orden.  Si al menos una lección podemos obtener de los últimos cuatro años es que las tensiones entre el Gobierno Regional y el Ejecutivo culminaron en una situación de estancamiento. El proceso de formalización no avanzó, pero las 107 operaciones de interdicción realizadas durante los últimos cuatro años tampoco lograron frenar el avance de la minería ilegal. Entre el 2014 y el 2017 el Estado asignó, a nivel nacional, más de 163 millones de soles a acciones de interdicción, pero apenas invirtió 23 millones 800 mil en el proceso de formalización. La apuesta por una solución basada en la fuerza no ha rendido frutos en Madre de Dios. Mineros asociados que expresan su voluntad por formalizarse tienen, al mismo tiempo, temor de que sus activos sean incautados.

Es importante recuperar la confianza a nivel local, retomando el diálogo con los gremios y las asociaciones de la sociedad civil, antes que asumir una posición a priori en donde todos los mineros de la región son etiquetados y tratados como ilegales. Los esfuerzos por dialogar con FEDEMIN son valiosos. Vale la pena recordar también el compromiso de Hidalgo Okimura con los pueblos indígenas de Madre de Dios, importantes aliados en la promoción de una minería sostenible, proponiendo la creación de la Subgerencia de Comunidades Nativas. La coordinación interinstitucional con las diferentes jerarquías del gobierno asegura que este diálogo goce de respaldo y recursos suficientes para implementar los acuerdos, también que se puedan ofrecer herramientas que faciliten la formalización, y tecnologías limpias para modernizar las prácticas mineras y comenzar a controlar la contaminación de los ríos de una de las regiones más biodiversas del planeta.


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[1] https://maaproject.org/2019/peru-gold-mining-2018/

 

Gisselle Vila Benites pertenece a la Plataforma Comadres, espacio que busca posicionar el trabajo de mujeres jóvenes en el análisis de la política nacional e internacional.