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Una publicación de la asociación SER

Mensaje presidencial e inercia estatal

Foto: Presidencia de la República

Editorial Noticias SER

A juzgar por las reacciones un día después del último mensaje a la nación del presidente Martín Vizcarra, poco o nada ha impactado en la ciudadanía y los actores políticos y económicos del país. Queda claro que el gobierno sigue sin encontrar una ruta viable que permita, por lo menos, atenuar la gravedad de la crisis sanitaria y económica en la que nos encontramos.

Si bien en varios momentos de su larga alocución, Vizcarra enfatizó que se ha visto obligado a lidiar con una serie de grandes problemas - cuya solución excede las posibilidades de acción de un gobierno surgido una de las varias crisis que describió, y que arrastra las debilidades estructurales del estado peruano y con clamorosas falencias de gestión a nivel sectorial - el presidente sólo pudo mostrar, la tradicional lista de obras y nuevas promesas que caracterizan los mensajes presidenciales y que sirven de poco para garantizar los derechos de la ciudadanía.

Por otro lado, la propuesta para avanzar en la suscripción de un nuevo acuerdo político, presentado como Pacto Perú, parece más un intento por colocar una agenda de los temas que el actual gobierno considera importantes y que ya no podrá abordar en el tiempo que le queda, así como una maniobra para seguir manteniendo cierto margen de iniciativa frente a un Congreso que ya no tendrá ante sí el peligro de la disolución y seguramente buscará priorizar las distintas plataformas de los grupos que lo integran.

A ello se suma que para llevar adelante de manera exitosa un esfuerzo como el planteado por Martín Vizcarra, es necesario contar con sobrada capacidad para generar consensos y una férrea voluntad política para persistir en el empeño, algo de lo que este gobierno carece, a tenor de la inestable y dubitativa capacidad de decisión que ha exhibido en más de una oportunidad, a menos que se encuentre acorralado entre la espada y la pared.

En Noticias SER creemos que el último mensaje presidencial deja poco que esperar en términos de medidas que logren superar la inercia estatal y lo peor de todo es que ello se traducirá en la dolorosa pérdida de más vidas y un futuro económico y social más sombrío. Ello exige, ahora más que nunca, que la ciudadanía en su conjunto tome muy en serio, no solo la autoprotección y el cuidado frente a la pandemia, sino las propuestas y trayectorias de quienes aspiran a gobernar el país a partir de julio del próximo año.