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Una publicación de la asociación SER
Historiador y profesor de la Universidad Nacional San Cristobal de Huamanga

Ñaupallaqta de Carapo

A unos 3,900 metros de altitud, en el sitio de Kano Pata del pueblo de Carapo (Ayacucho) se ubica Ñaupallaqta, uno de los asentamientos preincas mejor conservados con centenares de habitaciones circulares edificadas a base de piedra: ¿Cuál fue el grupo étnico que lo habitó y por qué se establecieron en la parte alta del cerro?

Equivocadamente los arqueólogos sostienen que todos los asentamientos de las partes altas de Ayacucho, Andahuaylas y Huancavelica fueron poblados de los aguerridos Chancas. Tal afrmación se basa en la estructura circular de los poblados, cerámica tosca y se deriva también de la lectura de las crónicas de Cieza de León y Garcilaso de la Vega1

Sin embargo, como indican las primeras descripciones de los corregidores de la administración virreinal y los títulos de los pueblos, previa a la incorporación de los habitantes de estas tierras a la administración Inca, dicha región se hallaba habitada no solamente por los Chancas, sino también por los Angaraes, Tanquiguas, Soras y Lucanas. Los Chancas se hallaban asentados específicamente en el valle de Andahuaylas y Paucaray.2 Los Angaraes en la mayor parte de la región de Huancavelica. Los Tanquiguas en Vilcas Huamán. Los Soras en los territorios de Querobamba. Y los Lucanas, al sur de región de Ayacucho, desde el río Pampas hasta las cabezadas de la costa, siendo una de las etnias más extensas divida en tres secciones: Hanan Lucanas, Hurin Lucanas y Lucanas Andamarcas.3 Según esta división, los territorios de los actuales pueblos de la provincia de Huancasancos al cual pertenece el pueblo de Carapo se ubicaban en la sección de los Lucanas Andamarcas. Es decir, el asentamiento de Ñaupallaqta no fue habitado por los Chancas, sino por los Lucanas Andamarcas.

Bajo la administración Inca, las etnias de Huamanga no sufrieron mayores reorganizaciones y se mantuvieron en sus asentamientos hasta la llegada de los españoles. Tal es así que durante las reducciones ordenadas por el virrey Toledo, los habitantes de Ñaupallaqta fueron reducidos al pueblo de Huamanquiquia, pero aproximadamente hacia 1587 retornaron a sus antiguos dominios de las proximidades del río Qillumayu y establecieron un pueblo denominado San Juan Bautista de Carapo, que juntamente con el pueblo de Huamanquiquia y Huambo se hallaba bajo el curacazgo de Cristóbal Yamqui Astocuri, por ser todos pueblos de origen Lucanas.

Los primeros documentos virreinales irrefutablemente describen que los indígenas de Kano Pata, fundadores del pueblo de Carapo eran indígenas Lucanas Andamarcas. En un litigio, el corregidor de Vilcas Huamán al amparar las tierras de los carapinos menciona su origen étnico. El documento refiere: “…para que estando los referidos caciques y demás indios de los Andamarcas en posesión de esas tierras, canchas y mojones, les amparase y defendiesen en ella … por derecho y fuero” (Título de San Juan Bautista de Carapo, 1587). Otro documento virreinal indica que los indígenas de Huamanquiquia, Huambo y Carapo, eran de origen Lucanas Andamarcas. Dice: “Don Cristóbal de Yanque, casique principal de los pueblos de Huamanquiquia, Huambo y Carapo, de los Andamarcas de la corona real …” (Título de las tierras de Huamanquiquia, Huambo y Carapo). Igualmente, en un litigio entre el pueblo de Sarhua y Huamanquiquia se percibe el origen étnico de dichos pueblos. La fuente menciona: “por su Magestad parecieron don Pedro Poma, casique principal del pueblo de Sarhua, Guanca (Huanca) i en nombre del común, se le dijo que como consta del pedimento … él tiene puesto demanda a los indios del pueblo de Huamanquiquia, Lucanas, de las tierras y chacras nombradas Ccechau y Ayhuirinchi que dicen pertenecerle al pueblo de Sarhua y tenerla usurpada por los dichos Lucanas” (Título de Sarhua, 1643). Como se conoce, las autoridades españolas fueron cuidadosas con la identidad de los pueblos indígenas y por tal razón durante el virreinato siguieron refiriendo a los pueblos teniendo en cuenta su origen étnico. En la cuenca de Qaracha, los indígenas del pueblo de Huancasancos, Lucanamarca y Sarhua tienen origen Wanka; Sacsamarca es Yauyo; y los indígenas del Ñaupallaqta de Carapo fueron de origen Lucanas Andamarcas.4

Los Lucanas Andamarcas de Kano Pata, como muchas poblaciones del Intermedio Tardío (900-1438 d. C.) vivieron en las partes altas no exclusivamente por la guerra, sino por las sequías y enfermedades que afectaron consecutivamente los Andes peruanos y bolivianos, las primeras a partir del año 900 d. C., luego en las tres décadas posteriores al año 1020 d. C. y nuevamente alrededor del año 1100 d. C. De tal manera, escaseó agua en las zonas bajas y valles afectando drásticamente de la existencia de los hombres, plantas y animales. Esto permitió el establecimiento de los indígenas en las partes altas de los cerros próximos a los pocos puquios o mojadales que aún se mantenían en dichas zonas, y a la vez para contrarrestar las diferentes enfermedades que fueron propagándose.

En este contexto una de las principales razones para las contiendas entre las etnias fue el control del agua. Es por ello, que muchos mitos populares indican usualmente la presencia de los gentiles, grupos belicosos y mezquinos que a falta de alimentos se prestaban hasta a sus propios hijos para su consumo y escondían las fuentes de agua. Del mismo modo, los relatos refieren el colapso y desaparición de los gentiles mediante la ninapara (lluvia de fuego), que en realidad hacen referencia a un contexto de intenso calor propio de los tiempos de la sequía.

En resumen, Ñaupallaqta de Carapo, antes de la ocupación de los incas fue habitada por los Lucanas Andamarcas y se hallaban establecidos en las partes altas de las cumbres por las prolongadas sequías y constantes enfermedades.

 

1 Destacan las investigaciones de: Enrique González Carré. Los señoríos Chankas. Lima: INDEA-UNSCH, 1992; y Luis Guillermo Lumbreras. Las fundaciones de Huamanga. Lima: Editorial Nueva Educación, 1974.

2 Véase: Julián I. Santillana. Paisaje sagrado e ideología inca. Vilcas Huamán. Lima: PUCP, 2012.

3 Martti Parssinen. Tawantinsuyu. The Inca State and Its Political Organization. Studia Historica, 43.

4 David Quichua. Los cargadores del inca. La macroetnia Lucanas. Tesis de maestría: PUCP, 2015.