Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

No hay voluntad para la reparación

En agosto del 2003, la CVR hizo entrega de su Informe Final al Presidente Alejandro Toledo, exhortándole a cumplir sus recomendaciones a través de la implementación de políticas orientadas a las reformas institucionales y la reparación a las víctimas.

Toledo, antes de culminar su mandato, promulgó la Ley 28592, con la que creó el Plan Integral de Reparaciones (PIR), reconociendo a los afectados como tales. Pero tuvieron que transcurrir tres años para que se emita el marco normativo de las reparaciones. Desde nuestra perspectiva, creemos que se pudo haber hecho mucho más, pero el problema de fondo fue que no hubo voluntad política para encarar las recomendaciones de la CVR.  

Alan García, en la campaña del 2006, ofreció cumplir con las demandas de los afectados e incluso se reunió con sus dirigentes. Una vez elegido, se olvidó de sus ofrecimientos. Antes de concluir su mandato emitió el Decreto Supremo 051-2011-PCM, que cerraba el Registro único de víctimas y disponía el inicio de las reparaciones económicas individuales, para los mayores de 80 años y viudas mayores de 65 años, con la irrisoria suma de 10 mil nuevos soles por víctima.

El Presidente Ollanta Humala señaló que era una prioridad saldar la deuda con los afectados. De igual parecer fue el ex primer ministro Salomón Lerner Ghitis y  la ex secretaria ejecutiva de la CMAN, Isabel Coral, quienes elaboraron una propuesta de modificación del DS 051-2011, que fue desestimada por el Ministerio de Economía y por el primer ministro Oscar Valdés, postergando una vez más las demandas de los afectados.

Humala tiene la oportunidad de reivindicar las justas demandas de  los afectados, pero ello dependerá de voluntad política, además de un cambio en el discurso del gabinete ministerial, ya que algunos ministros han denostado los testimonios de las víctimas, apoyando la impunidad en los casos de lesa humanidad.

Artículo publicado en la Revista RETABLO. Nro. 45. Marzo - Abril 2012. Ayacucho. Asociación SER.