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Una publicación de la asociación SER

¡No somos invisibles!

Desde los versos musicalizados de Victoria Santa Cruz a la variedad de voces del video “Perú es diversidad” [1] , lanzado por el Ministerio de Cultura y el Banco Mundial, los pueblos afroperuanos contemporáneos hemos recreado una identidad que hoy continúa recorriendo  el territorio nacional. La pregunta sigue vigente: “¿Qué cosa es ser negra?” [2]  Las respuestas nunca lo fueron, pero se mantienen. “¡Negra!,  y yo no sabía la triste verdad que aquello escondía [3]” .

¿Negros y negras o afroperuanos y afroperuanas? ¿Por qué no ambas? Si entendemos la identidad como una construcción y reconocimiento histórico, situacional, cultural, intersubjetivo y dinámico de las personas, es válido y necesario el reconocer ambos conceptos como parte de una identidad, personal y colectiva de los afronegrismos en el Perú [4] ,  ese presente lingüístico, laboral, corporal que no ha dejado de aportar a la construcción nacional: La negritud no resta a la afrodescendencia, la afrodescendencia suma a la negritud. Ambos reconocimientos conviven en los mismos cuerpos, ambos reconocimientos conjugan una relación que trasciende la racionalidad, se guardan y transmiten en la memoria, en los sentimientos.

¿Y qué cosa es ser afroperuanos/as?: invisibles [5] . La triste verdad escondida que dibujara Victoria Santa Cruz es esa a la que gran cantidad de niños y niñas sienten y enfrentan cuando se les otorga una categoría negativa desde  la piel: “Y me sentí negra -¡Negra! - como ellos decían -¡Negra! – y retrocedí -¡Negra! –como ellos querían -¡Negra!” [6] . La invisibilización de miles de voces en una palabra: ¡Negra! El descubrirse diferente y desvalorados/as desde el cuerpo es quizás uno de los caminos más difíciles de emprender, tornándose, común, la modelación y aclaración de la negritud, controlando y maquillando la ancestralidad con la que se nace. Siendo esta una de las principales limitaciones para poder reafirmar la identidad étnica como negra, aun cuando sea la primera y más común forma de nombrarse, llamarse, reconocerse y quererse en espacios íntimos o privados. Son los antivalores públicos, el mestizaje homogenizante y la discriminación los que limitan, actualmente, la repetición del verso, la afirmación y resignificación del negro y negra como concepto articulador, que logre salir de la correlación con la pigmentación de los cuerpos y reubicarse, junto a la afrodescendencia, como concepto articulador no sólo nacional, sino continental, como pertenencia diaspórica. 

El camino es difícil, pero se va construyendo en su andar, se va articulando, se va recuperando, aprendiendo y recreando, coloreando, sumando rostros y voces, se van sumando puntos de partidas, se va recorriendo. El movimiento afroperuano tiene décadas construyendo caminos  por una visibilización y reconocimiento de los pueblos afrodescendientes en el Perú, enfrentando el racismo y la discriminación cotidiana, estructural, redescubriendo el ser afro.

A estos caminos es importante articular los esfuerzos estatales, como la publicación del Minedu a través de la oficina de la dirección general de Educación Intercultural Bilingüe y Rural, quienes han publicado, con adaptaciones pedagógicas, los ensayos de los y las ganadoras del concurso del Sexto Concurso de Patrimonio Cultural en las Aulas, bajo la temática: “La historia del pueblo afroperuano y sus aportes a la cultura del Perú”. Dos tomos que buscan generar oportunidades para la reflexión intercultural con docentes, padres, madres y estudiantes. Es importante rescatar que en los ensayos se marca la presencia afro en diferentes localidades del país y cómo aportaron al desarrollo local y nacional. Por otro lado está el trabajo que se viene desarrollando desde la Dirección de políticas para población afroperuana, de cara al Estudio Especializado sobre población afroperuana, donde la producción “Perú es Diversidad”, así como la exposición fotográfica “AfroPerú”, suman voces a la construcción de una identidad y ciudadanía que retome componentes, demandas y políticas públicas a los pueblos afroperuanos.

Articular estos caminos, nuestros caminos, nos devuelve el proceso que vivimos, cotidianamente, entre lo individual y lo colectivo, entre la memoria y la historia, lo político, negros, negras y afrodescendientes ¡Sí!, reconociéndonos como: ”Alegría, Diversidad, Herencia cultural, Familia, Pasión, Talento, Historia, Memoria, Presente, Futuro,  Vida, Ser humano”, enfrentando el miedo y las voces que quieren decirnos qué somos, cómo somos, quiénes somos. Sin retrocesos y cargando nuevos valores aclaramos: “No me llamo ni morenita, ni zambita, ni morocha” [7]   “¡Negra! – Sí, ¡Negra! – Soy!” [8]  “Orgullosamente, afrodescendiente” [9] .

NOTAS:
1.  http://vimeo.com/74422930
2.  Victoria Santa Cruz. Me gritaron Negra
3.  Victoria Santa Cruz. Me gritaron Negra
4.  Basado en el concepto del antropólogo cubano Fernando Ortíz, donde se entiende la cultura afro-negra como una herencia de los pueblos esclavizados del áfrica subsahariana, y cuya influencia en el Perú Fernando Romero desarrolla a través del lenguaje en su libro “Quimba, Fá, Malambo, Ñeque”.
5.  MINCUL y Banco Mundial. Perú es diversidad
6.  Victoria Santa Cruz. Me gritaron Negra
7.  MINCUL y Banco Mundial. Perú es diversidad
8.  Victoria Santa Cruz. Me gritaron Negra
9.  MINCUL y Banco Mundial. Perú es diversidad