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Una publicación de la asociación SER
Miembro del Colectivo Cusco contra la corrupción y de Jóvenes Iberoamericanos Cusco

Nuestra diversidad cultural y los Juegos Panamericanos

Foto Vidatech

"No es este tu país porque conozcas sus linderos, ni por el idioma común, ni por los nombres de los muertos. Es este tu país, porque si tuvieras que hacerlo, lo elegirías de nuevo para construir aquí todos tus sueños."

Con este maravilloso poema de Marco Matos, traducido a las 48 lenguas de pueblos originarios se iniciaba la inauguración de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2019, y era innegable no sentir orgullo de nuestra peruanidad que sólo la recordamos y la recobramos cada 28 de julio, peruanidad que fue representada con un imponente escenario dedicado al Apu Pariacaca, ubicado en la provincia de Yauyos,Lima.

Desde el Cusco, muchos quedamos extrañados al no tener a Machu Picchu, Sacsayhuamán como parte del escenario del que por supuesto nos sentimos orgullosos. Grande fue la sorpresa al ver a la primera reserva paisajística del Perú, el majestuoso Apu Pariacaca, al que esta vez se le rendía homenaje, dominando el escenario principal.

Este suceso ha generado indignación y desconcierto en la población cusqueña, sin embargo en vez de quejarnos, debemos comenzar a reconocer que -más allá de la crítica al centralismo y a las grandes desigualdades que genera- tenemos muchas más cosas en común con Lima y el resto de regiones, y que somos parte de la misma cultura y la misma tradición.

En un país en el que el 42% de la población no conoce el concepto de diversidad cultural, y más del 50% que dice conocerlo lo relaciona con las costumbres o tradiciones, lo real es que más de la mitad de los peruanos somos racistas, vivimos de espaldas y discriminamos a la población quechua, aimara, afroperuana y nativa. Y eso ocurre también en Cusco, donde el lugar de procedencia sigue siendo motivo de discriminación, en la que somos incapaces de reconocernos como iguales, en la que no somos capaces de alzar la voz ni siquiera frente al racismo de amigos y familiares, y en la que ni nos damos enterados que existe una población indígena amazónica.

Los Juegos Panamericanos aún no culminan pero nos dejan grandes aprendizajes: que hay mujeres del ande que sueñan y que cumplen lo que se proponen, como Gladys Tejeda. Desafortunadamente también hay personajes como Fernando Armas, que no respetan nuestra diversidad cultural, o periodistas como Federico Salazar que consideran una irresponsabilidad haber invertido 1 200 millones de dólares en los Juegos, la pregunta es ¿Cuánto cuesta construir ciudadanía? ¿Cuánto cuesta hacer visible a peruanos relegados por su condición económica y/o cultural? ¿Cuánto cuesta hacer visible al provinciano en Lima?

Las Naciones Unidas decidió que el 2019 fuera el año internacional de las lenguas indígenas, con el objetivo de adoptar medidas urgentes para preservarlas, revitalizarlas y promoverlas. En el Perú desde diversas instituciones y entidades se vienen ejecutando políticas que permitan coadyuvar a este objetivo, en el Cusco, desde la Subdirección de Interculturalidad se vienen trabajando políticas que permitan visibilizar también a nuestra población amazónica, sin embargo estos esfuerzos no son suficientes, si es que como ciudadanos no nos permitimos reflexionar y trabajar para aceptar la diferencia, si la poca sensibilidad de periodistas termina reduciendo todo a términos monetarios.

Somos 31 millones 237 mil 385 de peruanos, que tenemos los mismos sueños de superación para nuestras vidas, y para ser una nación afroperuana, amazónica, quechua, aimara, y mestiza. Para ello, es preciso trabajar en la construcción de una ciudadanía responsable, solo así superaremos las brechas y desigualdades y mejoraremos nuestra calidad de vida