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Una publicación de la asociación SER

Nuevo gabinete, viejas urgencias

La juramentación del gabinete ministerial presidido por Vicente Zevallos, es un paso más hacia la consolidación del presidente Martín Vizcarra, luego de que este decidiera disolver el Congreso de la República. A estas alturas queda claro que más allá de los reclamos de los ex congresistas de la mayoría fujimorista y sus aliados, y del debate sobre la constitucionalidad de la decisión presidencial, no hay posibilidad alguna de retorno al escenario anterior.

Lo señalado no implica que los derrotados no insistan en sus posiciones y que busquen aprovechar el espacio de la Comisión Permanente como caja de resonancia y plataforma para enfrentar al gobierno, cuestionando su legalidad y acciones políticas. Por esta razón, resulta clave para el presidente Vizcarra que el gabinete Zevallos eleve la calidad de la performance de sus anteriores equipos ministeriales, cuyas falencias y errores generaron más de un conflicto y diversos cuestionamientos.

En esta oportunidad Martín Vizcarra ha optado por continuar la pauta de contar con un equipo de personas que en su mayoría han sido o son cercanas a él; por lo que no resulta extraño el ingreso de los excongresistas Melendez y Petrozzi, miembros de bancadas que estuvieron al lado del gobierno en los momentos más graves de la crisis. Esta misma lógica explica el retorno al gabinete de Edmer Trujillo - un funcionario gris y sumamente cuestionado por su gestión anterior en Transportes y Comunicaciones - o la permanencia de Carlos Moran – el entusiasta gestor de las acciones xenofobas contra los migrantes venezolanos – en el Ministerio del Interior, y de la ministra  Sylvia Cáceres, defensora de las reformas antilaborales del Plan de Competitividad.

Al mismo tiempo, es importante reconocer que se mantengan en el gabinete ministras como Gloria Montenegro o Flor Pablo, por su defensa de las políticas que buscan promover la tolerancia y la equidad, frente a los embates del fujimorismo y sus aliados. Junto a ellas, es de esperar que profesionales como Gustavo Meza Cuadra, Maria Antonieta Alva y Ana Teresa Revilla, tengan un rol más protagónico y el temple para enfrentar la compleja coyuntura que se viene. La larga lista de demandas ciudadanas y conflictos irresueltos a lo largo y ancho de nuestro país, exige contar con funcionarios técnicamente capaces y con suficientes habilidades políticas.

En Noticias SER creemos que hoy que el gobierno ha derrotado a los representantes políticos de las diversas mafias que aún perviven al interior del Estado Peruano, es imprescindible que esa victoria sea complementada con una gestión al servicio de la ciudadanía. La responsabilidad de lo que venga de ahora en adelante le corresponderá únicamente al presidente Vizcarra y su equipo ministerial. La urgencia no admite excusas, solo resultados.