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Una publicación de la asociación SER

Para evitar que el covid-19 siga avanzando en Tacna (y en otras regiones)

Foto © Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Julio Failoc Rivas

La última semana, Tacna se enlutó con el fallecimiento de 42 personas víctimas del covid-19; un número parecido a los que murieron en casi todo un mes. De mantenerse esta tendencia, si no se hace nada, según el doctor Jimmy Medina del Instituto de Gobernabilidad “López Follegatti”, el número de muertos se pueden sextuplicar en un mes. Pero de lo que se trata no es de contar muertos, sino de salvar vidas, y eso solo se puede contener -ya lo hemos dicho varias veces en esta columna- protegiendo a los que son más vulnerables y evitando que el colapso del sistema de salud se siga profundizando.

La protección de los adultos mayores y aquellos que tienen alguna patología, como la diabetes, hipertensión, obesidad u otra enfermedad que compromete a los pulmones, es fundamental, porque son éstos segmentos de la población -y no otros- los que hacen colapsar el sistema de salud, además que se pueden complicar. Evitar que se contagien es estratégico ¿Tan difícil es entender esto?

La pregunta se cae de madura: ¿cómo hacerlo? Primero, se necesita entender que este asunto no solo es médico y técnico, que el sistema de salud ha sido rebasado, y que la pandemia exige la intervención de otros actores.  Segundo, los nuevos actores que hay que involucrar son los gobiernos locales, en todos sus niveles, incluyendo los centros poblados, y la población organizada. Tercero hay que crear los Comandos Covid y las brigadas vecinales que ayuden a realizar la vigilancia sanitaria de las personas vulnerables y el distanciamiento social de todos los vecinos. Cuarto señalizar con un barbijo de color fosforescente a las personas que tengan mayor riesgo y a los familiares que viven con ellos para evitar que se contagien. Quinto, implementar un plan de comunicación de alcance regional que refuerce la estrategia orientado a sensibilizar a la población y dar un trato preferencial a las personas vulnerables.

Otro aspecto que hay que superar es la visión chata de que la respuesta al covid solo se limita al hospital Hipólito Unanue cuando se tiene una red de salud en toda la región, que podrían dar atención primaria a los pacientes leves y moderados y descongestionar el Unanue. No entendemos cómo es que no se ha puesto al servicio de la lucha contra el covid-19, los tres centros de salud I-4 más importantes que tienen una capacidad de casi 100 camas en total y que pueden atender las 24 horas del día.                     

Finalmente, es necesario prepararnos para lo peor y dotarnos de oxígeno suficiente para enfrentar la crisis que se nos viene en las próximas semanas. La capacidad de producción de oxígeno del hospital en Viñani apenas alcanza para 20 pacientes graves y lo ofrecido, que está demorando, todavía es insuficiente.

Hoy más que nunca debemos de guiarnos de este gran pensamiento aymara. “Que todos vayamos juntos/ que nadie se quede atrás/que todo alcance para todos/Que a nadie le falte nada”.

Que dios nos acompañe.