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Una publicación de la asociación SER
Abogada y especialista en gestión pública

Para que no se repita (otra vez)

En menos de una semana hemos tenido un movimiento político intenso. Se archivaron propuestas de reforma, se quiso convertir al Tribunal Constitucional en un titiritero, se disolvió un Congreso que nos hizo más daño que bien, tuvimos 2 “presidentes” por 24 horas, los fujiapristas crearon un mundo paralelo de “real existencia del poder” y dejaron al país con una sensación de desconcierto y triunfo.

Han pasado 19 años desde la revelación de los “vladivideos”, desde el destape de la más grande corrupción ocurrida en nuestro país, de la década en el que el fujimorismo nos hizo menos país, y desde que Valentín Paniagua anunciaba un “nuevo tiempo”1 y pasó a ser Jefe de Estado. Paniagua hizo todo lo que estuvo a su alcance para contribuir a la democracia, se crearon instituciones, se promulgaron leyes y se habló de “Transparencia”, pero el fujimorismo muto, se transformó, y volvió a engatusar a la gente.

¿Cómo es posible que hayamos tenido congresistas como Becerril que tendría componendas con los “huachiturros”, como Cecilia Chacón que tiene un proceso por lavado de activos, así como los hermanos Osías y Joaquín Ramírez, o como Mamani que se burla de las mujeres? ¿Cómo?

El “pueblo” los eligió. Hay que reconocer que no a todos los peruanos y peruanas les importa la política ni participar en ella, es más fácil mirar de lejos, y eso nos hace vulnerables a todos, porque ese grueso de la población puede determinar quien nos gobierna y quien legisla, y si esa elección vuelve a poner en los escaños a la misma gente, habremos perdido.

Tenemos que pensar bien, debemos hacerlo ahora, hace 19 años tuvimos la oportunidad de hacerlo, pero el fujimorismo se encargó de escribir nuestra historia por nosotros los peruanos, y lo hizo a su conveniencia.

Las próximas autoridades políticas, deberán tener solvencia moral necesaria para gobernarnos y legislar ¿Cómo lo hacemos?

Es una fórmula que está en construcción, el Gobierno ahora deberá atender lo más urgente, y a los más vulnerables. La sociedad civil deberá poner el hombro, necesitamos escuelas políticas, aumentar la participación ciudadana y la vigilancia, si queremos lograr algo. El fujimorismo no está derrotado, aún se encuentra en diferentes instituciones, aún hay personas que los volverían a elegir, y tienen el dinero para transformarse una vez más.

Necesitamos escribir nuestra propia historia, hacerla, comprometernos en ella, ya estuvo bueno que otros la escribieran por nosotros, nos está costando salir de esta, en nuestras manos está.


 

1http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/Prensa/heraldo.nsf/CNtitulares2/D0546EFDCD52D8110525699F007DC8C4/?OpenDocument