Skip to main content
Una publicación de la asociación SER
Abogada y defensora del medio ambiente

Que el día del idioma nativo, no sea flor de un día

Esta semana se ha celebrado el día del idioma nativo, es una conmemoración netamente peruana, que se creó bajo el decreto ley 21156, de fecha 27 de mayo de 1975, por el entonces presidente: General Juan Velasco Alvarado, en reconocimiento a los idiomas nativos, que heredamos de nuestros antepasados. En el Perú existen 47 lenguas indígenas vivas de las cuales 43 se encuentran en la Amazonia y 4 en las zonas andinas, con este decreto ley se ordenó que se enseñara el idioma quechua tanto en las instituciones públicas y privadas para que no se perdiera y pasara al olvido como ya ocurrió con algunos idiomas nativos.

Lamentablemente sus sucesores no continuaron con este intento de preservación, no le dieron la debida importancia y con ello el decreto ley se convirtió en letra muerta, quedando solo en el papel, y en Cajamarca, del culli, hoy en día solo quedan palabras cuyo significado se desconoce. 

En Cajamarca se habla con frecuencia el idioma quechua, en el distrito de Chetilla, Porcón y en algunos lugares cercanos a la ciudad, este bello y dulce idioma quechua también se habla en el distrito de Miracosta, Chota, y en la provincia de Jaén en Pomahuaca, mientras que en la provincia de San Ignacio se habla el awajún.

Muchos de los jóvenes entienden los idiomas originarios a la perfección, pero no los hablan fluidamente. En algunas familias hablan el quechua pero no lo transmiten a los niños por temor o vergüenza a ser discriminados. Hoy en día por ejemplo ya nadie quiere ponerle un nombre oriundo a su hijo o hija, prefieren ponerle un nombre en inglés, por ello muchas veces son centro de burla, diciéndoles “nombre de gringo, apellido de indio” pero es una realidad que no se puede ocultar.

En algunas instituciones educativas, se enseña el quechua por amor al idioma, en otras solo lo hacen por una remuneración económica. Existe una discriminación propia de los maestros, algunos señalan que “el inglés es más bonito que el quechua, ni aun así lo aprendo y menos el quechua”. Muchos de los niños llegan hablando quechua a sus aulas, sin embargo los profesores les regañan por ello, indicándoles que así no se habla, ocasionando que el niño o niña se olvide de su lengua materna, y aun peor, obligándoles aprender el idioma inglés.

Es por ello que invocamos a los gobiernos de turno a darle la debida importancia y promover el uso de nuestro idioma, para así tratarnos con el debido respeto que nos merecemos, sin discriminación, así seamos indios o cholos como nos llaman y no a burlarse por utilizar poncho y sombrero o por hablar quechua o algún otro idioma originario antes de que sea demasiado tarde y que con nuestros idiomas ocurra lo que ocurrió con el casi extinto culli de Cajamarca.