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Una publicación de la asociación SER

Sacar al niño, y a la niña, que tienes dentro

Foto ©Brigitt Parco | Cibercorresponsal en Ayacucho

Germán Vargas Farias

Miércoles 29 de abril de 2020, día 45 del confinamiento decretado para evitar la propagación del covid-19. El presidente Martín Vizcarra dice, en su habitual exposición del mediodía, que los ministerios de Educación y Salud están trabajando en una directiva para que los niños y jóvenes puedan salir a las calles.  

Aguzo el oído, con la expectativa de escuchar algo diferente a los números, recomendaciones e invocaciones de cada día, y sucede. “No podemos tener más tiempo a la niñez y a la juventud encerrada en cuatro paredes”, declara el presidente, agrega que se les debe dar un respiro manteniendo los protocolos de seguridad, y anuncia una campaña de comunicación en esa dirección.

Luego cuenta que tiene una relación muy fluida con sus hijos y nietos, y añade: “con ellos conversamos, como quisiera conversar con todos los niños del Perú”. Lo que viene a continuación, hace de esta presentación una de las más notables realizadas en lo que va de la emergencia sanitaria.

Afirmo eso por lo siguiente: 1) El presidente pide disculpas a los niños en nombre del gobierno y del Estado, “porque la naturaleza de un niño no es para que esté encerrado”; 2) Alega que las circunstancias han obligado a tomar decisiones que afectan a los más vulnerables “y los más vulnerables son los niños, que sin tener culpa de nada deben pagar este aislamiento”; 3) Reconoce que la situación se agrava producto de malas prácticas como sociedad, acumuladas por muchos años, y promete  que será temporal; 4) Reitera pedido de disculpas a los niños, e invoca comprensión, “por sembrar esa sensación que no es natural”; y 5) Ofrece hacer los esfuerzos para buscar un espacio pronto, “porque queremos cuidarlos. Esta es una de nuestras tareas”, concluye.

Viernes 8 de mayo de 2020, día 54 de la cuarentena. El presidente Vizcarra informa que a partir del lunes 18, los menores de 14 años podrán salir hasta 500 metros de sus domicilios, acompañados de sus padres un máximo de 30 minutos y una vez al día, respetando las medidas de seguridad para evitar el contagio de Covid-19.

En la misma ocasión señala que habrá que observar una serie de cuidados. “No pueden salir para usar los juegos de los parques. No pueden arriesgarse a contagiarse después de haberse cuidado tanto. Eso será también parte de la educación que vamos a dar en este proceso”, expresa.

En los días siguientes se van dando mayores precisiones sobre el alcance de la medida. Se indica que es opcional, no se podrá ir a los mercados y supermercados con los niños, tampoco sentarse en las bancas ni en el piso de los parques, ni llevar juguetes, triciclos o patinetas. Se insiste en el uso apropiado de la mascarilla, y en la distancia física de dos metros como mínimo que se debe mantener respecto de otras personas.

Una amiga, mamá de dos niños, usa su cuenta de facebook para comunicar su desaliento ante tantas restricciones. Ella y su esposo habían esperado tanto que se permitiese la salida de niñas y niños, convencidos que es lo mejor para el bienestar de sus hijos, y les parece como si, de pronto, el gobierno se hubiese arrepentido de su decisión.

Como en tantos otros asuntos en el contexto de la pandemia, hay dudas, preocupaciones y temores respecto al resultado de las medidas. Certezas las tienen algunos iluminados, cuyo brillo es tal que cansa la vista, y muchas veces aburren.

Lo cierto - escuché al doctor Elmer Huerta- es que no hay recetas ni consensos. Las investigaciones son incipientes, y los resultados preliminares son eso, para nada concluyentes. España y Argentina, países que permitieron la salida con propósito recreativo de niños y niñas poco antes que Perú, tampoco son un modelo para nosotros. No uno que podamos seguir tal cual, y en ninguno de ellos ha habido aprobación general.

Lo que cabe entonces, me parece, es reconocer el grave impacto físico, emocional y psicológico del COVID en los niños, niñas y adolescentes, e implementar medidas que lo mitiguen, garantizando sus derechos. El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas se ha pronunciado en ese sentido, recomendando adoptar soluciones creativas y alternativas para garantizar el derecho al descanso y al juego, considerando salidas diarias al exterior, y supervisando el cumplimiento de las medidas.

Y en Perú, instituciones especializadas en los derechos de la niñez agrupadas en el Colectivo “Atrévete a criar con Amor” han saludado la medida del gobierno demandando que sea objeto de monitoreo permanente para corregir inmediatamente lo que haga falta, y enfatizando la responsabilidad de padres y madres para preservar la salud e integridad de sus hijas e hijos.

Se usa la expresión sacar el niño que llevas dentro para significar que muchas veces conviene apreciar la vida, e incluso las crisis, desde una perspectiva más abierta y sencilla. Hacer memoria de la niña o niño que fuimos, imaginar, mantener viva la ilusión.  Algo de eso parece estar haciendo falta.

Es tiempo de hacerlo. Podemos hacer de cada salida una experiencia emocionante y divertida, preparando cada detalle con nuestros hijos e hijas, anticipándonos a situaciones de riesgo, y reconociendo que, como en todos los juegos, hay conductas y movimientos vedados.

La salida es opcional, recuerde. Pero si se atreve a intentarlo, como informaron varias mamás y papás que lo hicieron ayer -atendiendo todas las recomendaciones, por cierto- el ejercicio puede ser tan grato como edificante. Y su hija o hijo lo merece.