Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

San Gabán y Las Bambas: dos conflictos no resueltos

Foto: Diario Los Andes

Los recientes sucesos alrededor del caso Lava Jato han centrado nuevamente el interés de los medios de comunicación y de la mayor parte de los actores políticos del ámbito nacional, que están más pendientes de lo que declare Jorge Barata. Siendo sumamente importante el trabajo realizado como parte de la lucha contra la corrupción, lo cierto es que esta coyuntura ha traído como consecuencia la postergación de otros problemas que también exigen una atención prioritaria.

El primero de estos casos es el conflicto con los productores cocaleros del distrito de San Gabán, ubicado en la zona amazónica del departamento de Puno, que ha tenido como trágico resultado el fallecimiento de dos personas que protestaban contra las acciones de erradicación de los sembríos de hoja de coca. Pese a que han transcurrido casi dos semanas desde estos hechos, la actitud del gobierno central se ha caracterizado por la indolencia, el desinterés y la incapacidad para plantear soluciones, siguiendo prácticamente la misma pauta que mantiene en relación a otros temas de la gestión pública.

El segundo caso es el de Las Bambas en el que cada día se evidencia con mayor claridad la fragilidad de los acuerdos logrados por el Primer Ministro Salvador del Solar con la comunidad de Fuerabamba y las demás comunidades que habitan en el ámbito del proyecto minero, por lo que no sería de extrañar que en los siguientes días se reinicien las protestas, sumiendo al gobierno en una nueva crisis, con el consiguiente debilitamiento de su decreciente popularidad.

Aunque a estas alturas es conocida la falta de capacidad del gobierno nacional para resolver los conflictos sociales, hasta el momento no se habían producido víctimas mortales, como ha ocurrido en San Gabán la semana pasada. La gravedad de estos hechos no debe ser pasada por agua tibia, por lo que en Noticias SER esperamos que los funcionarios responsables asuman su responsabilidad y el gobierno actúe y atienda con prontitud y seriedad los diversos problemas que existen fuera de Lima.