Skip to main content
Una publicación de la asociación SER
Abogada y activista feminista, especialista en género

¡Sin mujeres no hay fútbol!

El último Mundial Femenino de fútbol, Francia 2019, dio mucho que hablar. “La campeona” Megan Rapinoe (34 años), capitana de la selección de fútbol femenino estadounidense, considerada por la FIFA como la mejor jugadora de la final; se atrevió a enfrentar al mismisimo presidente de Estados Unidos: Donald Trump, decidiendo que ni ella ni su equipo irían a la Casa Blanca, porque no están de acuerdo con las políticas  discriminatorias de su gobierno. Rapinoe es abiertamente lesbiana, defiende los derechos de la comunidad LGTBI y las minorías, y exige la igualdad salarial entre hombres y mujeres, por ello cuando ella y su equipo ganaron la Copa del Mundo  y recibían sus trofeos, la multitud comenzó a corear:  “Equal pay!” (“¡Igualdad salarial!).

La desigualdad salarial entre hombres y mujeres es un fenómeno a nivel mundial y traspasa todas las áreas de la vida humana. A nivel global las mujeres ganan 32% menos de lo que ganan los hombres, realizando incluso el mismo trabajo. En el Perú el salario mensual de una mujer es 21,2% menor que el de un hombre en promedio, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).  Lo que es aún más alarmante en el fútbol, en Perú, un futbolista hombre gana, en promedio, entre 16 mil y 32 mil soles mensuales, mientras que las mujeres, en el mejor de los casos, entre 400 y 700 soles, es decir menos del sueldo mínimo vital, e incluso hay equipos en los que no existe pago, según un informe de El Comercio del año pasado.

El fútbol, ha sido considerado un deporte masculino, sin embargo, en los últimos años el fútbol femenino ha comenzado a salir a la luz y cobrar importancia, a meter goles y ganar campeonatos y copas, sólo hace algunos años se ha logrado su profesionalización en países como Brasil, Colombia y Argentina. En los últimos Juegos Panamericanos, Lima 2019, la selección de Colombia se llevó la medalla de oro, mientras que las argentinas quedaron segundas.

Las futbolistas a nivel mundial, han comenzado una lucha por mejores condiciones en su ámbito y  por la igualdad salarial, en 2017 las chilenas iniciaron una campaña llamada “Queremos ser escuchadas”;  en estas últimas semanas, las peruanas también alzan sus voces y  reclaman igualdad, por ello han iniciado la campaña #QueremosSerVistas, haciendo alusión a las condiciones desiguales y diferenciadas en las que se encuentran a comparación de sus pares hombres. Además dentro de sus demandas exigen campos adecuados para los entrenamientos, indumentaria deportiva apropiada y respaldo médico para las jugadoras, también que  los escenarios deportivos permitan la afluencia del público y la cobertura de la prensa, asimismo piden tener un comando técnico completo y correctamente capacitado, entre otras exigencias.

Por ello han convocado a realizar un Banderazo, hoy, viernes 13 de setiembre, en la Explanada Sur del Estadio Nacional a las 07:30 de la noche.

 Es momento de apoyarlas. ¡Porque sin mujeres no hay fútbol!