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Una publicación de la asociación SER

¿Solo represión para los vendedores ambulantes?

Foto © Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Luisenrrique Becerra

Hoy jueves 18 de junio miembros del serenazgo de La Victoria agredieron a una vendedora ambulante que retiraba sus productos de la avenida Grau, la policía montada reaccionó alejando a los serenos que tenían una actitud amenazante. Escenas de violencia se repiten todos los días contra ciudadanas y ciudadanos que después de más de 90 días en cuarentena viven en una incertidumbre económica; y hasta el momento la represión ha sido la única respuesta por parte de las autoridades.

La persecución y el escape se convirtieron en una rutina para los vendedores ambulantes en la avenida Grau. Desde las 2 de la mañana van llegando desde distintas partes de la ciudad; las ventas se desarrollan hasta minutos antes de las 6 de la mañana cuando llegan los serenos de La Victoria y los miembros de la policía montada.

Los serenos con insultos, amenazas y burlándose de los vendedores los empujan hasta la Vía Expresa donde los esperan sus pares de la municipalidad de Lima quienes de la misma manera empujan a los comerciantes, a veces arrebatándole los productos hasta la intersección de 28 de Julio con la avenida Arequipa. Los ambulantes después de haber recorrido La Victoria, Cercado de Lima y Jesús María; regresan a las cuadras paralelas a la avenida Grau para terminar de vender su mercadería. Esta misma escena se repite a lo largo del día en las calles del centro de la ciudad.

“Ni a los delincuentes los tratan así, a nosotros nos botan y nos insultan; hay personas adultas mayores que pasean cargando su mercadería” reclaman los vendedores ambulantes mientras caminan cargando sus productos.

Las políticas públicas asumen que los peruanos tienen un estilo de vida diferente al de las mayorías; las medidas de reactivación económica evidentemente permitirían que la gran empresa pueda implementar la logística y protocolos de higiene pero ¿qué sucede con los demás peruanos que viven de la autogestión, de sus emprendimientos, iniciativas, economías familiares en distintos rubros?

“Yo voy a seguir en la venta ambulante porque tengo que darle de comer a mis hijos, necesito trabajar, ya he guardado cuarentena 15 días, pero ya no pude seguir sin generar ingresos, no he sido beneficiada con ningún bono. Mis hijos se quedan solos en mi casa mientras yo estoy aquí; solo gano 1 sol o tres soles por prenda pero que hago” comenta Sandra de 35 años.

Esta semana el presidente Martín Vizcarra se reunió con la Confiep para llegar a acuerdos vinculados a la reactivación económica de grandes centros comerciales; pero con los vendedores ambulantes “no ha existido un espacio de dialogo con las autoridades para llegar a un consenso y proponerle la posibilidad de trabajar sin ningún problema; podríamos determinar horarios para cada rubro, turnos en las madrugadas o solo hacer ferias los fines de semana como en provincias pero solo recibimos represión y hasta burlas” explica Richard Sánchez de 50 años.

Sobre la reubicación a parque zonales los entrevistados coincidieron en que las personas que van a esos espacios son los confeccionistas que tienen altos volúmenes de prendas; pero los ambulantes le compran a ellos para revenderla en el centro de Lima por la facilidad del transporte y porque ahí está el público que les compra.

La represión no es solución. Ojalá que las autoridades entiendan que nada se lograra sin diálogo con este importante sector de la población.