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Una publicación de la asociación SER

Somos más de la mitad y no tenemos paridad ¡La necesitamos ya!

Las mujeres constituimos el 50.2% del porcentaje total del Padrón Electoral habilitado para las Elecciones Regionales y Municipales 2018 que se desarrollarán a nivel nacional el 7 de octubre. Siendo más de la mitad de la población electoral resulta llamativo que las mujeres alcancen un porcentaje mínimo de representación en cargos de elección popular. Considerando que en el país rige una cuota de género que establece que las listas electorales deben contar con la participación mínima de un 30% de mujeres, se esperaría que el número de las que desempeñan cargos se aproxime a ese porcentaje, sin embargo, al revisar el siguiente cuadro notamos que no es así.

paridad

Estas cifras reflejan que la desigualdad entre varones y mujeres sigue vigente en la política y en todos los niveles de gobierno que son sometidos a elección, las cifras lo dicen, por cada cien alcaldes distritales hay solo tres alcaldesas.

En relación a las próximas elecciones regionales y municipales, al 19 de junio del 2018, fecha máxima para la presentación de candidaturas, las mujeres solo encabezamos el 8.7% de las 367 listas de candidatos para los gobiernos regionales; 9% de las 2,017 listas para alcaldías provinciales y 8.8% de las 12,161 listas para alcaldías distritales. En un panorama donde las mujeres no lideramos ni el 10% de las listas para gobiernos subnacionales, el resultado no es prometedor.

Como señalamos, la cuota de género establecida por la Ley Orgánica de Elecciones establece que el 30% de la lista de candidatos deban ser mujeres, pero esto no aplica a las candidaturas de las cabezas de lista, esto lleva a que las mujeres no salgan electas porque no hay un fomento de su participación.

En relación a la conformación de las listas para las elecciones de octubre, el panorama es el siguiente: se han presentado 10,474 candidaturas para los consejos regionales, donde el 42.1% son mujeres. En el caso de los concejos provinciales tenemos 21,717 candidaturas donde el 42% son mujeres y para los concejos distritales hay 81,420 candidaturas de las cuales el 39.1% son mujeres. Si bien estas cifras no parecen ser tan desalentadoras, ya que sobrepasan ligeramente el 30% de participación establecida por la cuota, siguen sin corresponder a la representatividad que demanda el padrón electoral.

Más aún, dado que en los procesos electorales municipales se vota por una lista cerrada y no existe la votación preferencial, la posibilidad de acceder a un puesto de representación dependerá directamente de la posición en la lista. Así, el candidato que ocupe la primera posición en la lista de regidores provinciales tendrá más posibilidades de ser elegido que la candidata que ocupe la novena posición de la lista.

Para las elecciones de octubre, el 75.1% de candidatas mujeres a nivel de regidurías provinciales, se encuentran ubicadas en el tercio medio e inferior de las listas. A nivel distrital no es diferente ya que solo un 23.9% de candidatas mujeres está ubicado en el tercio superior de la lista, frente a un 50% de candidatos varones.

Algunos de los críticos dirán que los ganadores y ganadoras son producto de sus méritos y capacidades, pero esto es un error. Si eres la última, penúltima o antepenúltima candidata de la lista a regidores, tus posibilidades de ser elegida no existen, a menos que la lista obtenga el 100% de los votos. Por ende, el número que ocupes determinará gran parte del destino de tu candidatura.

Dado que, como muestran las cifras, muchas de las mujeres candidatas están ubicadas en las últimas posiciones, es posible afirmar que solo se busca cumplir con la formalidad de la cuota de género, es decir, se las coloca como relleno de lista. La organización política está cumpliendo con la norma, pero ¿en realidad es ese el sentido?

Esta problemática ha sido identificada por las bancadas parlamentarias, que han tomado conocimiento del problema y como medida de acción en sus facultades normativas han presentado los proyectos de ley N° 834/2016-CR[1] y N° 2113/2017-CR[2] replanteando el sentido de la cuota de género y reformándola para que surja el efecto deseado, incluso el Presidente de la República presentó el proyecto de ley N° 3185/2018-PE[3] donde exhorta a modificar la cuota de género de 30% a 50% y donde asevera que junto a ella se debe implementar la alternancia en las posiciones para que sea efectiva. Como alternancia[4] podemos definir al mecanismo que mejora la aplicación de la cuota de género ya que al armar una lista de candidatos las organizaciones políticas deben colocar a una mujer y a un varón alternadamente desde el puesto uno hasta el final, garantizando así que las y los elegidos sean igual en número.

Debemos dejar de pensar que las mujeres no participamos porque no queremos y aceptar que las cifras son contundentes, la participación política de las mujeres como candidatas se ha visto relegada al cumplimiento de una cuota que no garantiza su elección ni posibilidad de competencia, solo incentiva al cumplimiento formal de una norma. Las brechas de género se acortan a pasos que van muy lentos y es tiempo es acelerarlos.

 

 

Marisol Cuéllar forma parte del programa Comadre Jr. de la Plataforma Comadres, espacio que busca posicionar el trabajo de las mujeres en el análisis de la política nacional e internacional.

 

[1] Proyecto de Ley que fortalece la participación política de la mujer presentado por el Grupo Parlamentario Frente Amplio el 20 de diciembre del 2016.
[2] Proyecto de Ley que promueve la participación política efectiva de las mujeres y los jóvenes presentado por el Grupo Parlamentario Alianza para el Progreso – APP el 09 de noviembre del 2017.
[3] Proyecto de Ley de Reforma Constitucional que establece la Bicameralidad del Congreso de la República, que fomenta la igualdad de participación de mujeres y hombres y de las regiones, presentado por el Poder Ejecutivo el 09 de agosto del 2018.
[4] Definición utilizada por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables