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Una publicación de la asociación SER
Antropólogo aymara

Tramas y trampas de las relaciones entre las regiones del sur del Perú

Foto: Diario Correo

Se han puesto en agenda las relaciones entre regiones vecinas, y esto ha despertado reacciones de todo tipo, pero donde se ocultan los verdaderos intereses personales y de clanes de poder que siempre tratar de controlar y conducir los espacios de decisión de los diferentes niveles de gobierno. Esta situación viene distrayendo a nuestras autoridades nacionales, regionales y locales, a la vez que es aprovechada por algunos líderes locales que buscan capitalizar adeptos en esta parte del territorio ancestral hoy denominado el Perú. 

Hay una premisa importante que hay que comprender y asumir, las fundaciones o creaciones geográficas departamentrales, provinciales y distritales son posteriores a la fundación del Estado, ya que antes existió una constitución geopolítica real que fue construida sin tramas ni trampas. Sin embargo, como siempre se pretende imponer desde el mismo Estado y los gobiernos de turno, unos límites que no resuelven las necesidades ni los problemas irresueltos por el rezago colonial. Las fronteras son líneas imaginarias que “dividen y separan”, pero lo que está en juego son los recursos minerales existentes en esos lugares, de los que nunca se habla ni se discute en esos espacios, más bien se simula y se levanta la bandera de la defensa del territorio pero detrás de esa lucha, existen otros poderes que juegan sus propios intereses, y generan un juego en el que algunos líderes locales van cayendo de manera ingenua o quizás no tanto.

Asumimos que el etnocentrismo y el estigma son elementos fundantes de la discriminación y racismo, que lastran la historia de nuestros pueblos fragmentados historicamente. Cada región necesita de sus vecinos, y de hecho los recursos necesitan ser gestionados y redistribuidos de manera racional y pertinente, para resolver los problemas de salud, educación, alimentación, es decir, los servicios básicos a los que la población no tiene acceso. Y para ello las autoridades del Estado y de los distintos niveles de gobierno tienen que dejar de ser meros operadores de otros intereses.

En este contexto, algunos periodistas y medios de comunicación, han salido a despotricar contra Walter Aduviri, por su condición de procedencia y su vinculación con el “aymarazo”. Y aunque no soy partidario ni seguidor de la “gotita”, si puedo sostener enfáticamente que estos conflictos son alimentados y abonados por quienes siempre nos han despojado de nuestros recursos, y que nos quieren mantener divididos.

En suma, es hora de construir una agenda interegional desde los propios actores, con una proyección al futuro. La historia nos ha enseñado a afrontar y resolver los problemas de manera colectiva, el tema no sólo es una cuestión geográfica, es económico, político, social, ambiental y cultural. Ojalá el entorno técnico de los gobernadores regionales de Puno, Arequipa, Tacna, Moquegua, asuman esta actitud y contagien de manera plural y transparente a sus gobernadores.