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Una publicación de la asociación SER
Abogado peruano, ex Presidente Ejecutivo de DEVIDA, Director del Centro de Investigación Drogas y Derechos Humanos, CIDDH

Trump, factor de incertidumbre en las relaciones internacionales

El rol de Donald Trump, como máximo líder de una potencia con vocación global, ha trastocado el carácter de predictibilidad mínima que se exige en el comportamiento diplomático de los actores internacionales. En los diversos escenarios bilaterales, multilaterales, hemisféricos y los globales, EE.UU en la época de Trump, ha dejado de ser un “buen vecino”.

I. La presencia del gobierno de Bolsonaro en el Brasil y sus dudosos discursos y posicionamientos, ha surtido efectos negativos en el escenario regional hemisférico. En primer lugar, ha modificado las relaciones dentro de la sub región, en un momento de transición del sistema regional político, comercial y económico. En segundo lugar, genera grados de desconfianza en otros actores clave como México y Argentina.

II. El desarrollo de la Guerra contra el Terrorismo en Oriente Medio, África y Sudeste asiático, ha llevado a situaciones de incoherencia, arbitrariedad y unilateralidad, que no resisten un mediano nivel de análisis al momento de evaluar su resultado. Se ha producido el debilitamiento de las alianzas regionales, se han priorizado intereses geopolíticos y estratégicos.

III. El gobierno de Trump ha distorsionado y ha hecho uso político de los instrumentos y recursos de la asistencia humanitaria. Esto ha implicado un determinado uso político como parecen indicar los casos de Haití, América Central y Venezuela.

IV. La ocurrencia de diversos actos unilaterales de EE.UU en diversos países de América Latina, que afectan el principio de igualdad soberana entre los Estados: es el caso de la revisión de los diversos TLC suscritos, es el caso de la amenaza de construcción del Muro y la progresiva militarización de la frontera con México; es el caso de los impactos negativos colaterales de la guerra contra las drogas. Es el caso de la seguridad hemisférica la inclusión de la migración como amenaza a la seguridad nacional, así como sus diversos intentos de desestabilización focalizada en ciertos países.

V. Intentos de incorporación de Colombia y Brasil en la esfera de defensa colectiva del Atlántico Norte (NATO), por encima del mandato fundacional de estos organismos, y poniendo a estos dos países, por encima del resto de países del Hemisferio en momentos que el propio sistema de seguridad hemisférica se encuentra en proceso de revisión y reforma;

VI. Presiones ejercidas por el Departamento de Estado en los escenarios multilaterales de la OEA y en la ONU, excediendo sus atribuciones individuales, para favorecer apoyos concretos de orden colectivo, a sus iniciativas y propuestas en diversos ámbitos complejos: guerra contra terrorismo, seguridad, lucha antidroga, migraciones.

Todos los elementos descritos, plantean una situación de suma inestabilidad en la región y se puede atribuir grados de responsabilidad al Departamento de Estado, en momentos que se produce la visita de Secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo a Lima.