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Una publicación de la asociación SER

Un asilo inaceptable

La solicitud de asilo presentada por Alan García al gobierno de Uruguay es el intento más grotesco del ex presidente de la República para evadir la acción de la justicia y al mismo tiempo disipa cualquier duda que pudiera haber existido sobre su involucramiento en los actos de corrupción que se produjeron alrededor de las actividades realizadas por las empresas constructoras brasileñas en nuestro país.

Como sabemos, durante largos años, García se ha jactado ante la opinión pública de no haber incurrido en ningún delito, para lo cual ha aprovechado su influencia en el Ministerio Público y en otras instancias del Estado a fin de evitar que las investigaciones lo alcancen pese a las abrumadoras evidencias en su contra. Dado que ahora no le es posible realizar este tipo de maniobras, recurre al argumento de una supuesta persecución política que no es sino una coartada para seguir viviendo con impunidad.

Por otro lado, la actuación de García maltrata el asilo político, que es una institución diseñada para la defensa de los derechos de las personas que se enfrentan a gobiernos antidemocráticos y son perseguidas por estos, lo que de ninguna manera ocurre en el caso del líder aprista quien nuevamente hace gala del cinismo y falta de escrúpulos que lo ha caracterizado durante su larga vida política. Y que además es una burla a la memoria de tantos militantes y dirigentes del APRA, que sufrieron la prisión y el exilio por sus ideas.

Este último intento de Alan García por desprestigiar a nivel internacional la lucha contra la corrupción que se lleva a cabo en el país es una muestra inequívoca de que todos los actores comprometidos en esta tarea vienen llevando a cabo sus labores de forma adecuada. Por tanto, deben continuar en ese camino, ciñéndose al marco estricto de la ley y el respeto al debido proceso.

En Noticias SER rechazamos tajantemente las mentiras que García y sus voceros vienen dando sobre una supuesta quiebra del estado de derecho y una persecución política que solo existe en la febril imaginación del ex presidente. Y esperamos que el gobierno uruguayo rechace más temprano que tarde la solicitud de asilo político, impidiendo su uso interesado por personas que tienen mucho por responder a la justicia.