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Una publicación de la asociación SER

Un gabinete sometido y agotado

El gobierno liderado por Martín Vizcarra y conducido por César Villanueva llega a sus primeros 100 días de gestión en medio de una caída sostenida de su aprobación y sin mostrar ninguna señal que permita vislumbrar un rumbo político claro más allá de intentar mantenerse en el cargo durante los tres años que quedan hasta julio del 2021.

La orfandad y debilidad del Ejecutivo llega a tal punto que hasta los reproches y reclamos de los integrantes de una bancada parlamentaria disminuida e inorgánica como la de Peruanos Por el Kambio – que buscan recuperar presencia y capacidad de influencia en los diferentes ministerios – logran generar inestabilidad, afectando en particular la escasa credibilidad del Presidente del Consejo de Ministros, César Villanueva, quien fue el principal operador político tras el pedido de vacancia que llevó a la renuncia de Pedro Pablo Kuzcynski.

La situación actual de Villanueva dista mucho de la que tuvo al inicio del gobierno de Vizcarra ya que cada día que pasa aparece más aislado y desprestigiado por los costos de su alianza con Fuerza Popular, que es prácticamente el único grupo que le continúa prestando apoyo y lo sostendrá mientras resulte útil a los intereses de Keiko Fujimori. Lamentablemente, esta dependencia política resulta perjudicial para el país y así lo advierte la propia ciudadanía, a tenor de los resultados de las encuestas, que muestran una ciudadanía inconforme con el rumbo tomado por el gobierno.

En Noticias SER creemos que aun cuando apenas han pasado poco más de tres meses desde el nombramiento de César Villanueva, su futuro político y el de la mayoría de integrantes del gabinete que dirige, está prácticamente agotado. La complacencia y la inclinación de cabeza frente a los sectores conservadores y autoritarios que pululan en el Congreso de la República no es el camino que deben seguir quienes se dicen defensores de la democracia.