Skip to main content
Una publicación de la asociación SER
Arquitecta. Especialista en Proyectos de Inversión Pública. Consultora e investigadora especializada en temas urbanos.

Un vistazo a Lima, una ciudad desigual

Desde el 2014, la ONU promueve el 31 de octubre como el “Día mundial de las ciudades”. Ello tiene como objeto fomentar el interés en la urbanización, en sus oportunidades y desafíos, para así contribuir al desarrollo urbano sostenible. La temática de este año es "Cambiando el mundo: Innovaciones y una vida mejor para las generaciones futuras" y apela a la capacidad de las ciudades para incubar innovación y crear prosperidad[1].

Evidentemente, la conmemoración de este día se encuentra plagada de buenas intenciones que no necesariamente se ajustan a las realidades locales, pero es la excusa perfecta para llevar al ámbito público - una vez más – una reflexión sobre la vida urbana en las ciudades peruanas, particularmente en la ciudad donde se materializa el mayor espectro de problemáticas: Lima Metropolitana.

Con el objeto de echar un vistazo a la vida urbana en Lima Metropolitana nos centraremos en tres aspectos que suelen ser percibidos como las principales fuentes de preocupación ciudadana, pero que muchas veces no son relacionados directamente con el hecho de habitar en una ciudad: el desempleo, la movilidad (o el transporte, como solemos llamarle) y la inseguridad.

Lima desempleada, pobre y precarizada

Según un informe técnico elaborado por el INEI en el 2019 sobre la situación del Mercado Laboral en Lima Metropolitana[2], se registró que la tasa de desempleo en el trimestre de diciembre 2018 y febrero del 2019 fue de 7.6%, calculándose un aproximado de 400 mil personas desempleadas. El INEI también reporta, en su informe técnico sobre la evolución de la pobreza monetaria[3], que la tasa registrada en el 2018 fue del 13.1%, lo que implica más de 1 millón 300 mil limeños viviendo en condición de pobreza.

La falta de empleo y la pobreza monetaria (su consecuencia directa) inciden en la precarización de los entornos urbanos[4] . Un barrio con residentes desempleados es un barrio que pierde sus dinámicas urbanas estructuradas a partir del trabajo y con ello su capacidad de vitalizar sus espacios públicos, produciendo un círculo vicioso entre la pobreza y la precarización. Por ello no sorprende que los distritos con mayor incidencia de desempleo y pobreza coincidan con los distritos percibidos como más inseguros y precarizados.

Lima congestionada y vehiculocéntrica

En un estudio elaborado en el 2018 por The TomTom Traffic Index sobre las Ciudades con la peor congestión de tráfico en el mundo[5], Lima ocupa el tercer lugar, después de Mumbai (India) y Bogotá (Colombia). Esta congestión es mayoritariamente – pero no exclusivamente - causada por el aumento continuo del parque automotor, que para el 2016 concentraba el 66% del total del país, según datos de Cámara de Comercio de Lima[6].

Y es que, ante una ciudad con un sistema de transporte precarizado y diariamente colapsado y con calles diseñadas para el beneficio del automóvil y el perjuicio del peatón, muchas personas optan por hacer uso de vehículos privados (propios o taxis) para desplazarse sin caer en cuenta que se vuelven parte del problema y lo agudizan. La mayor desventaja, como siempre, la tienen aquellos cuya única opción de desplazamiento es caminar o hacer uso de la combi en correteos, el bus en mal estado, el Metropolitano diariamente colapsado o el tren frecuentemente averiado.

Lima peligrosa y violenta

Según el Sistema Integrado de Estadísticas de la Criminalidad y Seguridad Ciudadana del INEI, el 28.4% de la población de Lima y el 27.3% de la población del Callao mayor de 15 años ha sido víctima de algún hecho delictivo durante el 2018[7]. Teniendo en cuenta una composición familiar de cuatro personas, las estadísticas evidencian que, al año, al menos un miembro de las familias limeñas es víctima de algún hecho delictivo. 

Por otra parte, según el Anuario Estadístico de la Policía Nacional del Perú[8], en el 2017 se registraron 49,208 siniestros viales en Lima Metropolitana, con aproximadamente 23,000 heridos y 715 fallecidos de forma inmediata. Ello implica que diariamente suceden 126.5 siniestros viales, se hiere leve o gravemente a 63 personas y perdemos para siempre a dos conciudadanos.

Adicionalmente, en un estudio elaborado en el 2017 por la Thomson Reuters Foundation sobre las ciudades más peligrosas para la mujer[9], Lima ocupa el puesto Nº 5, después de dos ciudades africanas (El Cairo y Kinshasa) y dos ciudades asiáticas (Karachi y Delhi). Particularizando la temática sobre las ciudades con los sistemas de transporte más peligrosos para la mujer[10], al 2014, Lima ocupaba el puesto Nº 3, después de Bogotá y Ciudad de México, en un estudio que consideró criterios como la seguridad nocturna, el acoso verbal, el acoso físico y otros incidentes ocurridos durante el uso del transporte público.

La violencia en las ciudades se manifiesta de distintas formas y afecta en diferente medida a cada grupo poblacional, especialmente a los más vulnerables. Los datos evidencian que Lima Metropolitana se manifiesta como un escenario hostil donde el ciudadano se encuentra expuesto diariamente a situaciones que atentan contra su integridad física y emocional, obligándonos a estar en un constante estado de alerta ante el temor de ser acosados, asaltados, atropellados y hasta asesinados.

***

Este vistazo de algunos datos relacionados a la vida urbana en Lima Metropolitana es una muestra clara – y desesperanzadora – de los grandes problemas de nuestra economía y de nuestra sociedad que inciden en la generación de ciudades desiguales, ciudades que producen y reproducen pobreza, congestión y violencia.

Si realmente deseamos una vida mejor para las generaciones futuras, como busca fomentar la ONU con la celebración del “Día mundial de las ciudades”, debemos comenzar por entender que estas problemáticas urbanas y estructurales ,no desaparecerán sino fomentamos cambios de la misma jerarquía.

---------------

Esta semana la columna de Comadres cuenta con la colaboración especial de Katherin Tiburcio Jaimes. Plataforma Comadres es un espacio que busca posicionar el trabajo de las mujeres en el análisis de la política nacional e internacional.

 

[1]   https://www.un.org/es/events/citiesday/?utm_content=buffer293a1&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

[2]   https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/03-informe-tecnico-n03_mercado-laboral-dic2018-ene-feb2019.pdf

[3]   https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Lib1646/libro.pdf

[4]   Julius W. (1996) When Work disappears: The world of the New Urban Poor

[5]   https://www.tomtom.com/en_gb/traffic-index/

[6]   https://www.camaralima.org.pe/repositorioaps/0/0/par/r816_3/comercio%20exterior.pdf

[7]   http://datacrim.inei.gob.pe/panel/mapa

[8]   https://observatorio.mininter.gob.pe/proyectos/accidentes-de-tr%C3%A1nsito

[9]   http://poll2017.trust.org/?fbclid=IwAR0oMo52Ia8pgWuYUjKIgHZ1joOVF6ciy3a2YqTXDzz6smk1oY2Q5YKE9t4

[10] http://news.trust.org/spotlight/most-dangerous-transport-systems-for-women/?tab=results