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Una publicación de la asociación SER
Abogada titulada por la PUCP. Fue Coordinadora del área Justicia Viva del Instituto de Defensa Legal – IDL. Actualmente, es Coordinadora del área Estado de Derecho de la Fundación por la Justicia y el Estado de Derecho (FJEDD) de México.

Urgente: los 8 proyectos de ley que se requieren para no perder la lucha contra la impunidad y la corrupción

Nuestras fiestas de estos días, es traicionada impunemente por diversos grupos de poder que se niegan a perderlo. Por eso ahora, viene un nuevo tira y afloja  ante la propuesta de reforma constitucional que el presidente Vizcarra ha propuesto para adelantar elecciones generales y que se vayan todos. Una propuesta que los que no quieren perder el poder ya están calificando de inconstitucional, y que podrían llevar a un Tribunal Constitucional presidido por un Blume que no inspira confianza.

Mientras tanto, los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez siguen amenazados por los supremos del grupo de Pedro Chávarry, hay represión en Tía María, derrames de petróleo en la Amazonía, la injusticia frente a los feminicidios continua y estos aumentan, el fujimorismo retoma la presidencia del Congreso la Suprema amenaza con dejar libre a Keiko Fujimori…y la lista de problemas e inequidades no acaba ahí.

Hace un año, el mensaje presidencial abrió muchas posibilidades, pero las reformas propuestas se quedaron cortas ante tamaña red de corrupción. Lo que al final fue la Junta Nacional de Justicia ha quedado varada y sin salida a la crisis de los "CNMaudios" que involucra a los supremos, mientras que el Congreso fujiaprista los blinda sin vergüenza, y el delito de pertenencia a una organización criminal solo ha recaído en un supremo (Hinostroza), y nadie empuja algún remedio interno para que los “hermanitos” que fungen de fiscales supremos pierdan el poder. Y es que las reformas de la justicia nacieron sin dientes ni colmillos, igual que la “reforma” política. Mismo Congreso, mismo resultado.

¿Se puede hacer más desde el Ejecutivo para desatar el nudo judicial y fiscal que ocasionó la crisis de los CNMaudios? Sí, hay 8 proyectos de ley que son claves y podrían ser parte de una nueva cuestión de confianza. Uno que promueva la suspensión de los supremos que estén investigados por presuntos actos de corrupción y pertenencia a criminalidad organizada, otro que proponga las bases para procesos transparentes y participativos de elección de presidentes del Poder Judicial y Fiscalía de la Nación; uno más, que retome los procesos de elección de los representantes judiciales y fiscales supremos en otras instituciones (como el Jurado Nacional de Elecciones y la AMAG).

Pero hay más. Se necesita un proyecto que dé máxima publicidad a los espacios de decisión como las salas plenas o las sesiones de las juntas de fiscales supremos; otro que promueva la creación de un equipo especializado en la OCMA y la Fiscalía Suprema de Control Interno para el estudio y denuncia de presuntas redes de corrupción o intereses privados que violan el derecho de acceso a la justicia y la independencia del sistema. Además se requiere un proyecto de ley que transparente el comportamiento de los abogados y estudios de abogados en cada etapa de las investigaciones y procesos judicial; asimismo una propuesta normativa para promoción y defensa del periodismo de investigación y un último proyecto que saque del hoyo en que se encuentra a la Junta Nacional de Justicia.

El propio Vizcarra ha dicho que no se puede dejar de lado la lucha contra la corrupción. Y sin duda el desafío es revertir esta situación. Pero hay uno aún mayor: evitar que el crimen organizado con la señal de impunidad y la toma de la Fiscalía se anime a más cooptación.

El Perú no es México, pero estamos siguiendo sus pasos. Por ello, la criminalidad organizada y las economías ilegales en triangulación con la política pueden (y vaya que lo harán) avanzar en la cooptación de la cual es mucho más difícil de salir, porque nos lleva a círculos de muerte casi cotidiana de funcionarios, periodistas, y líderes sociales o quienes alcen su voz. Y hacia allá vamos si esto no se detiene a tiempo.

Recordemos que el caso de "los Cuellos Blancos" se desprende de los hallazgos de un caso de sicariato y narcotráfico. César Hinostroza viene siendo investigado por corrupción pero nadie recuerda que en la Corte que presidió (y en las que estuvo) hay muchos casos relacionados a ese delito, y que en el breve tiempo que fue sacado del Poder Judicial patrocinó -por lo menos- un caso de tráfico de drogas... y hay campañas políticas sobre las que aún no sabemos de dónde salió el dinero, aunque hay rastros en informes de la DEA o en noticias de casos como Limasa y otros.

Hace un año Vizcarra tuvo un discurso que dio en el clavo porque se centró en la lucha contra la corrupción y reconoció la importancia del periodismo de investigación y de la  movilización ciudadana.  Hoy, teniendo en cuenta que el mayor obstáculo para procesar a la red de los supremos es el actual Congreso, también acertó en apuntar a él. El cierre del Congreso era una opción constitucional, pero optó por una reforma constitucional que debe aprobarse en un referéndum, un camino más largo y más riesgoso. Y más allá de cual sea el desenlace lo que no debe evadirse es que la justicia requiere de nuevos esfuerzos y planteamientos urgentes del Ejecutivo y de todos los que puedan presentar iniciativas legislativas, mientras estas no se den, desatar el nudo de la impunidad será cada vez más difícil