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Una publicación de la asociación SER

Vizcarra en su laberinto

La difusión de una serie de audios de la reunión que sostuvo el presidente Martín Vizcarra con las autoridades de Arequipa, a raíz de las protestas que se realizaron en contra de la aprobación del proyecto Tía María, así como la decisión de suspender cautelarmente la licencia de aprobación emitida a favor de la empresa Southern Perú, han puesto en cuestión la postura y el rol del primer mandatario en la gestión de los conflictos sociales y en la toma de decisiones administrativas al interior del gobierno.

Aunque el propio Vizcarra y el Presidente del Consejo de Ministros, Salvador del Solar, han intentado minimizar los hechos mencionados, sus intentos de explicación distan mucho de la transparencia y coherencia que supuestamente guían la actuación gubernamental. Al contrario, cada día queda más claro que una vez que el presidente se percató de la contundencia de las protestas y el impacto de estas en su popularidad, su principal interés se centró en eludir su responsabilidad en la generación de este nuevo capítulo de un conflicto que ha atravesado varios gobiernos.

En efecto, no está de más recordar que fueron decisiones del gobierno aprobar el inicio del proyecto, disponer el envío de contingentes policiales al Valle de Tambo, y luego de personal de las Fuerzas Armadas al puerto de Matarani, todo lo cual sólo contribuyó a agravar el conflicto. Por otro lado, en lugar de reconocer y asumir que sus decisiones fueron erradas y proceder a una rectificación en toda regla, el gobierno sólo ha buscado apaciguar las protestas sin dar una solución definitiva. Esta lógica explica el esfuerzo presidencial para congraciarse con las autoridades locales, primero, y luego suspender cautelarmente la autorización, a través del Consejo de Minería.

En Noticias SER creemos que mientras el presidente Martín Vizcarra y sus ministros persistan en pasar por agua tibia decisiones suyas manifiestamente erróneas - como la entrega de la licencia de construcción del proyecto Tía María a Southern Perú a pesar de la evidente carencia de licencia social -, no sólo seguirán perdiendo su credibilidad, si no que permitirán a sus rivales políticos encontrar justificaciones para ocasionar nuevas crisis políticas, cuyo objetivo final es la vacancia del primer mandatario. Si el presidente quiere entregar el gobierno el 28 de julio del 2020, no puede volver a cometer errores de tal escala.