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Una publicación de la asociación SER

Voto de confianza

Los tres años pasados desde que en julio del 2016 asumiera la presidencia Pedro Pablo Kuczynski,   han sido un tiempo perdido para la implementación de políticas públicas que atiendan los problemas que enfrentamos día a día. Si bien un factor relevante para ello ha sido - como sostuvo hace poco el Presidente Martín Vizcarra en una entrevista - la postura prepotente y obstruccionista del Parlamento dirigido por la alianza aprofujimorista, una parte importante de la responsabilidad recae en el Poder Ejecutivo y en particular de ministros y ministras que no fueron capaces de sostener una gestión eficiente.

Dadas las actuales circunstancias políticas, este último aspecto exige una atención prioritaria del gobierno central, el cual haría bien en poner a disposición de la población lo antes posible, cuáles serán las medidas que tiene previsto ejecutar en el corto y mediano plazo. La lista de pendientes puede resultar bastante larga, pero sin duda deben estar en primer lugar asuntos trascendentales como la lucha contra la anemia infantil, la reconstrucción del norte, la inseguridad ciudadana, la violencia contra la mujer, el acceso a una salud y educación de calidad, la gestión de los conflictos sociales, la gobernanza de las industrias extractivas y la lucha anticorrupción en todos los niveles del Estado.

Considerando el pragmatismo del que ha hecho gala Martín Vizcarra en varias ocasiones, pensar en que estamos ad portas del inicio de una amplia plataforma reformista puede sonar exagerado; sin embargo, lo peor que le puede pasar al país es que el gobierno opte por continuar con el piloto automático de los últimos años y contentarse con exhibir medidas efectistas y xenófobas como las que promovió el Ministerio del Interior hace algunos meses.

En Noticias SER hemos señalado más de una vez las carencias del gobierno del presidente Vizcarra para lograr una gestión eficaz y eficiente de las políticas públicas y por ende para garantizar el ejercicio pleno de nuestros derechos. Ahora sin mayoría que le obstruya el camino, tiene el reto y la oportunidad de ganarse el verdadero voto de confianza. De no hacerlo el malestar ciudadano acumulado se volverá en su contra.