Alfredo Quintanilla

Opinión

Charlamentos

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¿Aló, profe? ¿Cómo está usted? No sé si tiene dos minutos, porque quiero que me aclare algunas cosas, para la votación del domingo.

  • Dispara

Bueno, resulta que mis papás ya están en la tercera edad y están dudando de ir a votar. ¿Hasta qué edad es obligatorio votar?

  • Hasta los 70 años

O sea que, si mi viejo no va votar le van a poner multa?

  • ¿Cuántos años tienen tus padres?

Mi padre tiene 69 y mi madre 66.

  • Lo que pasa es que por la pandemia ha habido un cambio en las reglas. De acuerdo a la Ley 31038 publicada en agosto del año pasado: “Las personas en grupos de riesgo para COVID-19, identificadas por la Autoridad Nacional Sanitaria de conformidad con las normas emitidas por el Poder Ejecutivo, están exentas del pago de la multa por omisión al sufragio o de inasistencia a la integración de las Mesas de Sufragio.” Por ello, los ciudadanos mayores de 65 años pertenecen a un grupo de riesgo y, por tanto, si no votan, no serán multadas, pero tienen que hacer su trámite de dispensa.

Y ¿cómo es eso?

Otro de los motivos por lo que no quieren ir a votar es porque dicen que les van a obligar a bajarse la mascarilla y eso es un riesgo grande de contagio, ¿no?

Lo que pasa es que existe una situación excepcional que raras veces se presenta y que se llama "impugnación de la identidad del elector". Eso ocurre cuando un personero o un miembro de mesa duda de la persona que se presenta y no sea quien dice ser. En otras palabras, sospecha que el elector está cometiendo el delito de suplantación de la identidad de otro. Como el asunto es serio, los miembros de mesa deben aceptar o denegar el pedido del personero. Si el pedido es declarado infundado, le imponen una multa al impugnador, que se anota en el Acta de Sufragio. O por acuerdo de los miembros de mesa (no a simple pedido del personero) se le pedirá que se baje un instante para comprobar su identidad. Si el elector se niega, la impugnación procede, el elector vota, pero ese voto y su DNI se guardan en un sobre celeste que irá al Jurado Electoral. Ese sobre será firmado por el presidente de mesa y el impugnante. Ahora, si el impugnante no quiere firmar, se le aplica la multa a él y el voto va al ánfora.

Ah, ya, porque mis viejos están confundidos y temen contagiarse. Otra cosita, mi hermana quiere votar por la última de la fila de su partido, la número 34. ¿Cómo debe hacer, en un casillero debe poner el número 3 y en otro el 4?

  • No, cada casillero es para un candidato. Si vota como me has dicho estarían votando por el candidato o candidata que llevan el número 3 y el número 4.

Dígame, si mi candidato a presidente obtiene, por decir, el 15 % de los votos y su lista de congresistas el 4.9 %, su partido ¿permanece o desaparece?

  • Desaparece, porque la valla electoral del 5 % se mide en relación al total de votos válidos para el Congreso y no en los votos para Presidente. Esa valla sirve para dos cosas: una, los partidos que la pasan entran a la distribución de los asientos en el Congreso y, dos, para dar de baja a los partidos que no la superen.
  • Otra cosa, explíqueme cómo va a ser lo del cómputo, porque en las demoras de los resultados se dan mil rumores.
  • El único cómputo oficial, verdadero y creíble es el de la ONPE. Ninguna encuesta “a boca de urna” o conteo rápido pueden dar resultados. Darán, a lo más, aproximaciones. Ahora bien, recoger los resultados de más de 86,000 mesas toma tiempo, aun cuando se usen las modernas tecnologías de comunicación. La ONPE ha anunciado que su primer reporte lo lanzará a la medianoche del domingo 11. Y ese primer reporte será, obviamente, de resultados parciales, correspondiente al número de actas que se hayan procesado hasta ese momento.

Claro, habrá mesas en Lima que recién estén terminando su escrutinio a medianoche, por la cantidad de votos preferenciales que deben anotar.

  • Así es. Pero, hay que anotar que en los centros de cómputo no se cuentan los votos de las llamadas “actas observadas”.

¿Y qué son las actas observadas?

Son las actas que tengan borrones, estén incompletas, tengan errores en la suma, les falten firmas o tengan votos impugnados. Esas deben ser revisadas primero por los Jurados Electorales Especiales y devueltas, luego, a los centros de cómputo. A más actas observadas, más lenta la llegada de resultados a los servidores de la ONPE.

Pero yo noté el año pasado en las Elecciones Congresales que un partido en un reporte tenía el 12.55 % de votos válidos y ocho horas después tenía sólo 12.30 %. O sea, ¿cómo puede bajar la votación de un partido si se supone que se van acumulando los votos?

Muy importante tu pregunta porque, a veces, periodistas y políticos muy susceptibles o suspicaces, confunden y alarman innecesariamente a la ciudadanía. A ver, como tú dices, los votos -o las cifras absolutas- se van acumulando y subiendo, pero su participación proporcional -medida en una cifra relativa o porcentual- en el conjunto de los votos válidos puede subir, pero también puede bajar. Además, como hay “bolsones” territoriales donde la ventaja de un partido es muy grande sobre otros, cuando empiezan a recibirse esos resultados habrá un salto, por decir, de su participación en el total computado hasta ese momento, mientras que los otros se detendrán o hasta bajarán.