Víctor Caballero Martin

Opinión

El racismo de Keiko Fujimori y de su “equipo” para anular actas electorales

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Quizá lo más denigrante que he escuchado hoy, en la conferencia de prensa de Keiko Fujimori en la que anuncia su decisión de impugnar votos y anular actas electorales con el propósito de revertir el resultado de las elecciones del 6 de junio, han sido los argumentos racistas tanto de Miky Torres como del asesor legal Julio César Castiglioni.

Torres se explayó sobre dos hechos: que miembros de una misma familia han presidido mesas y que demuestran que manipularon los resultados (no dice cómo) solo que en esas mesas ellos perdieron. Otro argumento que dio fue que en muchas actas ellos, es decir, Keiko Fujimori obtuvo cero votos, y que es total y absolutamente improbable.

Pero el argumento más nefasto y realmente agraviante ha sido la del asesor Castiglioni. Este “experto electoral” ha señalado que las actas observadas provienen de la "serranía", porque ahí, como no hay control, y los electores cometen errores y hasta fraude; dijo que porque en la “serranía” no saben son propensos a cometer faltas, por tanto, esas actas deben anularse.

Lo dijo en la conferencia, y nadie de los que estaban ahí, ni Keiko ni Torres, le llamó la atención de que estaba denigrando a los electores por ser serranos o de la “serranía” como lo repitió varias veces. Con su silencio aceptaron ese argumento racista, despectivo, ofensivo para todos los peruanos. ¡Qué bárbaros! El argumento que dio Micky Torres de que en la sierra y en comunidades nativas, aunqur solo hizo referencia a Puno y a Santa María de Nieva, miembros de una misma familia habían integrado una misma mesa y firmado el acta electoral en consecuencia. Yo he vivido en Puno por cuatro años trabajando con comunidades y parcialidades quechuas y aymaras, y he visto que en muchas de ellas hay uno o dos apellidos que se repiten ya sea como paterno o materno. Estuve también en Santa María de Nieva, y es muy común que ahí, en las comunidades indígenas, uno o dos apellidos aparezcan cruzados como apellidos paternos y maternos, y así.

Otra barbaridad: es imposible que en una mesa Keiko haya obtenido cero votos, como mostraron con actas de Puno y Cajamarca. Claro, no mostraron actas de Miami en donde Pedro Castillo obtuvo cero votos. Keiko ha sido una candidata rechazada por la mayoría de los distritos y provincias del país; el voto antifujimorista existe, es una realidad, por tanto es posible que en muchas zonas en efecto nadie ha votado por ella, y no por eso se debe impugnar el acta y anular la voluntad popular.

Solo quien no conoce ni ama a su país puede decir semejante barbaridad.