José Miguel Munive Vargas

Opinión

Mira a quién atacan

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Una reflexión sobre la actuación de los grandes medios en la recta final de campaña electoral

Una de mis memorias más vivas de la dictadura fujimorista es la degradación de los medios de comunicación. La desinformación, la manipulación de la opinión pública y el consentir la mentira. Y es acaso una memoria tan viva por ser un legado que nos acompaña hasta hoy en día. Pero en medio de este universo de censura, periodicazos y entrevistas sesgadas la ciudadanía ha sabido distinguir cuando los medios favorecen los intereses de quienes detentan el poder a costa de silenciar las voces de quienes los critican. “Mira a quién atacan y entonces comprenderás para quién trabajan,” me dijo un amigo hace años. Es el ejercicio que la ciudadanía está practicando para no dejarse manipular como en los años 90.

El lunes 7 de abril, el noticiero de la tarde de Frecuencia Latina repitió un fragmento de la reciente entrevista a Hernando de Soto en Punto Final, la misma en que el candidato afirmó que en un eventual gobierno suyo cada persona habría de comprar su propia vacuna(1). Llama la atención que la periodista Mónica Delta no repreguntó por qué los peruanos golpeados por la crisis tendríamos que someternos a la especulación que ya hemos sufrido con el oxígeno. Más aún, teniendo en cuenta que De Soto viajó a vacunarse en los Estados Unidos donde el gobierno las está ofreciendo gratis. Delta tampoco desmintió al candidato cuando este afirmó que Israel había controlado la pandemia “sin vacunas”, pese a que es el país que la prensa nacional y extranjera ha destacado como el más exitoso en su campaña de vacunación masiva. Al 2 de abril el 55% de la población israelí ya había recibido las dos dosis de manera gratuita, gracias a un sistema de salud pública universal centralizado en un país con un gobierno como el de Netanyahu que de izquierdista no tiene nada. Cuestionado sobre otros temas, De Soto se mostró exasperado y a la defensiva al punto que respondió: “¡Me estás entrevistando o estás polemizando conmigo!” Delta no replicó, como sí lo hizo el periodista mexicano Fernando Rincón de CNN en español cuando De Soto trató de descalificar como “sospechosas” sus preguntas sobre la falta de transparencia de su vacunación(2).

El contraste resulta chocante cuando comparamos la entrevista a De Soto con la batería de preguntas que Mónica Delta dirigió a Verónika Mendoza ese mismo día(3). La candidata de Juntos por el Perú no evadió las preguntas, explicó las propuestas de su partido y ratificó su posición frente a los temas más criticados por la derecha como convocar a un referéndum constitucional. A falta de argumentos, Delta no perdió ocasión para repetir que Mendoza era la candidata a “la que todos le tienen miedo”. Tampoco dejó pasar la chance para hacer eco de la campaña de mentiras promovida por Cecilia Valenzuela en Perú 21 que en su titular del sábado tergiversaba la posición de Mendoza sobre la dictadura en Venezuela. Una vez más, Verónika respondió y aclaró el asunto, sin exasperarse ni levantar la voz. No hubo repetición ni comentario sobre esta entrevista en el noticiero del lunes por la tarde, como tampoco sobre la irrelevante conversación de Mónica Delta con Daniel Urresti y su esposa en el mismo programa del domingo. El resto del noticiero se dedicó a los mismos reportes sobre asaltos y delincuencia que se repiten mañana, tarde y noche.

Pero si por un lado tenemos titulares incendiarios y entrevistas con mano de seda, del otro está la forma en que los medios cubren la más reciente novedad en las encuestas: el ascenso de Pedro Castillo. Antes del cierre del segmento electoral, el noticiero presentó una breve nota sobre la campaña del candidato de Perú Libre en Cajamarca. En una concentración “multitudinaria”, como la describió el corresponsal, Castillo aparecía bailando rodeado por sus seguidores. En sus discursos, Castillo se presenta como el hombre fuerte que no transige, “pro-familia” y conservador en lo social, que va a refundar el país. Llama a sacar al ejército a las calles y a convocar a los etnocaceristas para derrotar a la delincuencia, a la vez que denuncia sin mencionar nombres, excepto el de Mendoza, a la clase política por su oportunismo calculador de espaldas a los intereses del pueblo(4). Castillo es un político hábil que ha sabido canalizar el descontento de la gente trabajando desde las bases en los pueblos andinos. Cuenta con el respaldo leal de sectores amplios del magisterio y se presenta ahora con una propuesta agrarista. Su renovada imagen con sombrero campesino más el lápiz del amor por las letras son, desde mi punto de vista, los símbolos ideales de las aspiraciones e historia de quienes venimos de familias campesinas.

Es de izquierda, dicen, pero no lo atacan. Pese a que Castillo aparece en las encuestas por encima de Urresti, Acuña, Humala y Guzmán, ninguno de los llamados líderes de opinión desde su tribuna en los grandes medios (America TV, RPP, El Grupo el Comercio, Frecuencia Latina, Canal N, Panamericana, ATV y otros más pequeños pero de alcance nacional) se ha tomado el trabajo de desplegar una campaña alarmista sobre los peligros de su candidatura para el modelo económico que se empeñan en defender. Son consciente de que su avance no es insignificante, pero no se afanan en vincularlo con dictaduras de izquierda ni en presentarlo a vivas voces como el candidato del miedo. No se critica su vena autoritaria, su explícita propuesta reguladora de los medios de comunicación ni sus llamados a sumar fuerzas con el fascismo etnocacerista. No se esmeran en difundir que el partido por el que compite, Perú Libre, es el de Vladimir Cerrón, mientras que a Mendoza se le interroga hasta el cansancio, pese a las reiteradas ocasiones en que ha sido enfática en marcar distancia con el ex gobernador de Junín o cualquier otro político sentenciado por corrupción. Cuando los periodistas conceden el micrófono a Castillo, nadie le recuerda sus negociaciones con el fujimorismo para anular la evaluación de desempeño en la carrera pública magisterial durante la huelga nacional de maestros en 2017. Una de las pocas excepciones ha sido el periodista Jaime Chincha, quien en una entrevista el martes 6 de abril cuestionó a Castillo sobre sus reuniones con el entonces congresista fujimorista, Héctor Becerril. Luego de que el candidato expresó su férrea oposición al matrimonio igualitario, la legalización del aborto y el enfoque de género, en dicha entrevista, Chincha tuvo la perspicacia de preguntarle: “¿Se ha dado cuenta señor Castillo de que usted es un conservador? ¿Que sus ideas se parecen mucho a las de la extrema derecha?”(5). Pero una excepción no desdice el patrón bajo el que han operado los ataques selectivos y sistemáticos de la prensa de derecha durante el tiempo que lleva esta campaña. Castillo no está bajo el fuego de los titulares ni de los entrevistadores en señal abierta. Ha pasado incuestionado durante toda la campaña, cosechando lealtades mientras denuncia a una clase política abstracta sin meterse con nadie a excepción de su rival de izquierda. Ni siquiera ha sido capaz de criticar a Hernando de Soto cuando el periodista Enrique Chávez le dio la oportunidad de hacerlo en TV Perú(6).

Uno se pregunta ¿a quién va a “terruquear” la prensa de derecha?, ¿a quién le quiere cerrar el paso con campañas de miedo e información falsa? Y, sobre todo, ¿quién se beneficia con todo ello? El nivel de objetividad e independencia del que tanto se ufana la prensa televisiva me hace recordar el día del cierre de la campaña electoral del año 2000. No importaba el canal. En todos veías a Fujimori y Francisco Tudela –en su versión más ridícula, y acaso verdadera– bailando de la mano al Ritmo del Chino. Ahora todos los medios dirigen sus baterías contra las propuestas y la figura de una sola candidata dejando el camino abierto a la mafia de siempre. Es tan ofensivo el nivel de manipulación y mentira que incluso ciudadanos antes escépticos de las propuestas de izquierda están cambiando de alternativa porque se dan cuenta de que en su pobreza de argumentos los grandes medios atacan con falsedades a la única persona que responde con argumentos. Pero esta vez no la van a tener tan fácil como en los últimos treinta años porque, al reflexionar sobre esa prensa, los peruanos se están dando cuenta de dónde se esconde el dictador de nuestros días.


(1) Entrevista a Hernando de Soto, Punto Final el domingo 4 de abril de 2021. Publicado el 5 de abril en https://www.youtube.com/watch?v=WLmn0XdVBPU

(2) “Hernando de Soto se niega a revelar en que estado de Estados Unidos se vacunó”. Entrevista con Fernando Rincón en CNN en Español. Publicado el 6 de abril de 2021, en https://www.youtube.com/watch?v=Se46Aukoogc

(3) Entrevista a Verónica Mendoza en Punto Final el domingo 4 de abril de 2021. Publicado el 5 de abril en https://www.youtube.com/watch?v=85RU4IAPERE

(4) Sobre el llamado a sumar fuerzas con el etnicacerismo, ver discurso de Pedro Castillo en Paucará Huancavelica. Publicado el 27 de marzo de 2021 en https://youtu.be/Qg6UNM3Ek2I

(5) Entrevista a Pedro Castillo en Nada esta dicho en RPP. Publicado el 6 de abril de 2021 en https://www.youtube.com/watch?v=l7OfhzzpEqk

(6) Entrevista a Pedro Castillo en Cara a cara en TV Perú. Publicado el 24 de marzo de 2021 en https://www.youtube.com/watch?v=uxlrHzGqWAY